lunes, 12 de agosto de 2013

“La Traviata” en el Kursaal


La Traviata” en el Kursaal


A pesar de haber asistido a no pocas óperas, incluso a los entresijos de algunas de ellas en ABAO, nunca, hasta que alguien cercano a mi ha participado en la representación escénica de “La Traviata”, (esta noche pasada y repetirá el próximo martes 12) formando parte del Coro Mixto Easo, en el Kursaal donostiarra, me había hecho idea de lo que suponía hacer ópera. Ópera escenificada, quiero precisar, que no tiene nada que ver (en cuanto a trabajo y dificultad) con una opera meramente cantada, de pie, al fondo del escenario, bien arropados por el coro, quietos, con la partitura en la mano y la vista fija en el director musical. Ya había seguido anteriormente, en varias ocasiones, a los miembros del Coro Mixto Easo, interpretando, por ejemplo, Eugenio Onegin de Tchaikovsky en La Salle aux Grains de Toulouse y en la Salle Pleyel en París. Siempre con la orquesta del Capitole de Toulouse bajo la batuta de Tugan Sokhiev. Siempre con gran éxito. Pero en versión concierto y representar no es lo mismo que cantar.

Ya aprender una opera para un coro amateur, que solo puede dedicarse al ensayo una vez su horario laboral concluido, supone un esfuerzo considerable. Normalmente dos ensayos semanales a lo largo del año. Pero al acercarse la fecha de la representación los ensayos son diarios y de cuatro y más horas al día, cuando no ha llegado ser de prácticamente todo el día. ¡Cuantas veces no llegaban los coralistas a casa bien pasadas las 11 de la noche!.

Pero la puesta en escena es la guinda (guinda de trabajo y de dificultad) para un colectivo que no es actor y que tiene que cantar siguiendo las instrucciones del director de escena, en muchos momentos sin ver al director musical. Asistiendo esta tarde a la representación me pareció milagroso lo que lograron. En gran parte imputable al siempre atento y exigente director del Coro Mixto, Salva Rallo. No hay olvidar que, a diferencia de la orquesta y de los solistas, que son profesionales y que viven de la música, los miembros, hombres y mujeres, del Coro Easo tienen su profesión, de la que viven, y que por el placer del canto conjunto, se reúnen al menos dos veces cada semana, sacrificando sus agendas, a veces incluso sus vacaciones. Que tiene sus compensaciones es evidente. La primera ya la he señalado: el placer de cantar en un coro. Obviamente también la adrenalina (miedo escénico incluido, como los profesionales, el día de la representación). Más aún cuando actúas en tu ciudad. No faltan los momentos de desánimo. Algunos abandonan la empresa. Otros se dicen que “una y no más”. ¿”Vale la pena todo este esfuerzo por un par de representaciones y unos aplausos al termino de la representación”, se preguntan no pocos?. Además con la incertidumbre, antes de la representación, de si serán aplausos de compromiso o aplausos sonoros de un público que se ha sentido atrapado por la fuerza de la interpretación.  

Lo que yo diga de la representación de esta noche, con personas a mí cercanas en escena, sencillamente no será creíble. Ni tengo las competencias técnicas para un juicio profesional. Pero si puedo dar fe de la reacción del público. En varias ocasiones han interrumpido la representación con aplausos. Incluso cuando el coro ha interpretado los coros de la zingarella, en un momento que no es habitual detener la representación. Los comentarios que he escuchado hacia el coro han sido muy elogiosos, también de personas que no sabían que había una persona conocida mía entre sus componentes. 

Es la magia de la ópera. Según muchos el arte integral pues lo tiene todo: literatura en el libreto, teatro en la representación y música en escena. De ahí que haya pocas óperas que rayen en la perfección de un cuarteto, una sonata, una canción o una sinfonía. “La Traviata” de Verdi es una de esas obras que forman parte del acerbo cultural de la humanidad. El sábado a la noche, en Internet solamente quedaban dos plazas libres para la representación del domingo 11 y unas treinta para la del martes 12, indicador evidente del tirón de algunas óperas en el público musical de Donostia y más. En varias ocasiones me he encontrado con amigos de ABAO de Bilbao y Getxo, en el Kursaal.

A veces cuando hablo con Patrick Alfaya actual director de la Quincena Musical o con José Antonio Echenique, su predecesor, y les digo que porqué no nos traen al cubo pequeño del Kursaal (por el que tengo verdadera debilidad, musicalmente hablando) una cuarteto, o un pianista, por ejemplo, que les resultaría más barato que montar una ópera, me dicen que una ópera de tirón les resulta económicamente más rentable que un gran solista. Cuando reflexiono, constato que razón no les falta. Aún recuerdo, con sonrojo, un Victoria Eugenia medio vacío con Sviatoslav Richter, o Gustav Leonhardt (todavía hace dos o tres años), o un Franz Brüggen en sus tiempos de número uno mundial indiscutible en la flauta de pico. Y hablando de ópera aún estamos lejos de poder ofrecer en Donosti un Wozzeck. Quizás mis nietos lo vean en el Kursaal. Quizás. Pero entre tanto, disfrutemos como esta tarde, con una magnífica Traviata como disfrutamos hace una semana con un Babi Yar que nos encogió el corazón. Es de “masocas” no disfrutar con lo que tenemos amargándonos con lo que, todavía, no está en nuestras manos. Menos aún con las ocasiones perdidas, pues el tiempo no vuelve atrás. Nunca. Y esta tarde hemos disfrutado de lo lindo.

lunes, 5 de agosto de 2013

La Joven Orquesta de Euskadi y la Mariinsky

La Joven Orquesta de Euskadi y la Mariinsky


El martes 23 de julio asistí a un concierto de la “Joven Orquesta de Euskal Herria / Euskal Herriko Gazte Orkestra” (E.G.O) en el Teatro Victoria Eugenia. Interpretaban la Quinta de Tchaikovsky. Salí encantado. Tanto que le dediqué mi columna de los sábados en El Diario Vasco del sábado 27 de julio que en versión algo ampliada publiqué en este blog bajo el título de "Cuando Tchaikovsky se topa con los jóvenes ".

Hace un rato, en el Kursaal donostiarra he escuchado, conteniendo apenas la emoción, al mismo Gergiev, con su orquesta Mariinsky, el bajo Mikhail Petrenko y el Coro Easo en la sinfonía n.º 13 de Shostakovich, la sinfonía “Baby Yar”. Es posible que, para mí, sea “el” concierto de la Quincena Musical de este año. ¿Qué ha pasado?. En primer lugar la obra y su contexto. Consulten en Internet y, sobretodo, lean el texto de Yevgueni Yevtushenko sobre el que Shostakovich construye el primer movimiento de su sinfonía. Después un director y una orquesta que se encuentran con un público que ha escuchado más música que el vitoriano. Y se lo demostró la víspera con el aplausómetro. Un coro, el Easo, que llevando la obra perfectamente ensayada, ha mostrado el mismo entusiasmo y entrega que los jóvenes de la E.G.O del martes 23 de julio. En consecuencia, esta tarde, Gergiev, la orquesta y el bajo se han entregado a la música. Han hecho música. Música sobrecogedora donde las haya.

Por cierto que, en un único ensayo la misma mañana del concierto, Gergiev solamente ha pedido tres ajustes al coro del que se ha deshecho en alabanzas al finalizarlo.

Otra gozada de concierto. ¡Magnifico comienzo de la Quincena Musical!.

jueves, 1 de agosto de 2013

“Europa a la deriva” de Gavin Hevitt


 
Gavin Hewitt “Europa a la deriva” (Alianza Ensayo, 2013)

Este libro me parece ser una excelente divulgación de lo que esta suponiendo la crisis del Euro en Europa. Es actual, de lectura fácil y, en muchos momentos, cautivante. El autor es el responsable para Europa de la BBC. Como tal tiene muy buena información, y de primera mano, de los entresijos del mundillo político. A veces su presentación de los países es muy somera y, sobretodo, sin que muestre las fuentes en las que se basa para ciertas informaciones.

En las diez páginas que siguen me limito a trasladar algunos extractos que, personalmente he subrayado en la lectura del libro. Lo he leído en ebook- kindle luego no puedo aportar la página exacta donde se encuentran los textos subrayados. No eé si es posible hacerlo y, en todo caso, yo no sé cómo se haría.

Al final he recogido, bajo el titular de “El Futuro de Europa” aquellas frases de Hewitt que mirando al futuro me parecen más relevantes. Antes de dejarles con sus frases, de forma telegráfica quiero decir aquí lo que, a mi juicio obviamente, considero más relevante tras la lectura del libro de Hewwitt.


-        El principal problema y principal responsable de la crisis actual está en la desregulación financiera. Es un retroceso en la democracia, (al menos en Europa) que hayamos trasferido el poder a lo que eufemísticamente, se denominan los mercados.

-        En la primera década del siglo actual, la ciudadanía del sur de Europa (alentada por una banca ávida de dinero) ha vivido por encima de sus posibilidades en desresponsabilización colectiva innegable. De la que aún estamos lejos de haber salido. Pero no es la principal responsable de situación actual.

-        Los que hemos leído a Max Weber de estudiantes, no podemos no reconocer las diferencias reales existentes, en los comportamientos ciudadanos del norte y del sur de Europa. Pero lo que lo que los adinerados del Norte (en cuyas manos está gran parte de la dirección de los mercados) han hecho de los pobres del Sur (en particular de los griegos) es sencillamente indecente y se merece la reprobación de toda persona que tenga un mínimo sentido ético.

-        En resumen: desregulación financiera, culturas diferentes en el norte y en el sur de Europa y la codicia son los grandes responsables de la actual situación en Europa.

Sobre España

"La construcción arrasó la economía española. Suponía un 17 por ciento del PIB. En tan sólo diez años el precio de la vivienda se duplicó. En 2006 España empezó a construir más casas que Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia juntas. En diez años los salarios subieron en España un 20 por ciento más deprisa que los de Alemania. Durante un tiempo no importó. El boom de la construcción generaba más ingresos de los que había previsto el gobierno y entre los años 2005 y 2009, el incremento del gasto fue del 7,5 por ciento. En Alemania, en ese mismo periodo, el gasto del gobierno aumentó tan solo en un 0,8 por ciento". (Capitulo 2º. Pos. 701-5)

“España estaba demostrando lo que la mayoría de los economistas ya sabían: que la deflación es la enemiga del deudor. España era especialmente vulnerable por culpa de sus bancos. Estos acumulaban alrededor de 200.000 millones de euros en créditos morosos producidos por el colapso de la construcción. Era el equivalente al 18 por ciento del PIB del país. Muchas de estas deudas estaban ocultas en las cajas de ahorros controladas por los gobiernos autonómicos. Algunas cajas habían empezado como obras de caridad dirigidas por la Iglesia católica. Con el tiempo, muchas de estas instituciones de ahorro establecieron vínculos con políticos locales que participaban en sociedades inmobiliarias y constructoras. Fueron estas cajas de ahorro locales las que proporcionaron los fondos para aeropuertos sin aviones, puertos sin barcos y proyectos de autobombo sin sentido. Doce de las cuarenta y cinco cajas que existían cuando comenzó la crisis estaban siendo investigadas por corrupción. Los miembros de los consejos de administración de algunas de estas cajas de ahorros recibían préstamos de la misma entidad que tenían que supervisar”. Cap 16. (Pos. 4902-10)

“Todo indicaba que España se acercaba irremisiblemente al momento en que necesitaría un plan de rescate general que podría sumir a Europa en una crisis aún más profunda. Y entonces ocurrió algo inesperado, una frase enterrada en medio de un discurso. El 26 de julio (de 2012), Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, estaba en Londres pronunciando una conferencia en Lancaster House sobre las inversiones. Hacia el final de su discurso dijo: «Hay otro mensaje que quiero lanzar. Durante nuestro mandato el BCE estará dispuesto a hacer lo que sea necesario para preservar el euro». En ese momento hizo una pausa para lograr un mayor efecto dramático y continuó: «Y créanme, será suficiente». El presidente nunca antes había hablado en esos términos. Uno de los presentes dijo que aquel comentario parecía ser «fruto de casualidad». Un alto cargo del banco se preguntó si Draghi había ido más lejos de lo que pretendía. Ciertamente se mostraba nervioso con la tormenta que había desatado. Los mercados, sin embargo, se mantuvieron a flote, habían interpretado que las palabras de Draghi sólo podían significar que el Banco Central Europeo intervendría para comprar bonos de los países con problemas como España e Italia. Eso bajaría sus costes de endeudamiento”. (Capitulo 16 Pos. 4995-5004)

“A raíz de las declaraciones de Draghi, la presión de los mercados disminuyó. Los inversores no estaban dispuestos a apostar contra el BCE. Creían que el Banco Central Europeo respaldaría a España e Italia”. (Capitulo 16. Posición 5033-35)  

“Desde que comenzó la crisis, 300.000 titulados universitarios abandonaron España, una generación perdida para el país” Capitulo 16. Pos. 5114-15). (Nota de JE. ¿Algún lector de este blog puede darme la fuente científica, esto es contrastable empíricamente, de esta afirmación?. Gracias)

Sobre Grecia

miércoles, 31 de julio de 2013

¿Quién es más sabia, la naturaleza o la cultura?


¿Quién es más sabia, la naturaleza o la cultura?

Le en DV, formato papel, del día de hoy 31 de Julio, una entrevista (una más) sobre los temas de obesidad a Sara Maldonado profesora de CC. de la Actividad Física y del Deporte de la UPV. Para lo que oye, ve y lee uno por ahí me alegra manifestar que es una entrevista ecuánime y respetuosa con los gordos. Pero hay un par de ideas de la Dra. que quiero glosar.

Al explicar la extensión de la obesidad señala que “lo que pasa es que el estilo de vida que llevaba el homo sapiens en la era del neolítico no se corresponde para nada con la forma de vida que tenemos en la actualidad. Nuestro sistema, nuestro cuerpo, nuestro metabolismo están preparados para hacer esa actividades físicas que se hacían en la era del neardental”.

Respondiendo más adelante a la pregunta de si estamos encaminados hacia una “sociedad de gordos”, responde así: “nuestro cuerpo está diseñado para reservar grasas (…) porque el hombre del neolítico un día tenía comida pero al siguiente, no. Tenía que guardar para mañana lo que había comido hoy, porque igual no tenía nada que llevarse a la boca. Nuestro problema es que abrimos el frigorífico y siempre tenemos algo que comer. De esa manera, acumulamos grasas en nuestro cuerpo. Tenemos que romper ese proceso de acumulación con el ejercicio físico”.

Dos reflexiones:

-        Aunque entiendo el sentido de la expresión de la Dra. Maldonado, yo no diría que tener un frigorífico sea un problema. El problema sería, en todo caso, tenerlo vacío por la crisis.

-        La cultura ha evolucionado más y mejor que la natura. Nuestros ancestros del neolítico se morían mucho antes que nosotros, y tenían una vida mucho peor y más desigual que la nuestra, pese a hacer mucho ejercicio. En realidad estaban obligados a ello para subsistir. En otras palabras, la evolución del cuerpo apenas se ha movido mientras que la cultura, el espíritu, la capacidad de trabajo y de creación del género humano ha evolucionado, a mejor, de forma innegable. En todo el planeta aunque no en todas partes con la misma rapidez y equidad. El cuerpo, la natura, va por detrás de la cultura. Y no le va mal en absoluto a la raza humana. Eso si, si dedica el día a escuchar a Bach y Mozart sin su ración de ejercicio físico, su cuerpo de neardental se resiente y se hace fofo

Una pregunta retórica final: qué es más sabia ¿la natura o la cultura?. Si responde que la natura, por favor, elimine los frigoríficos (entre otras cosas) de su vida. Si responde que la cultura, ya sabe lo que queda: domesticar la natura pues dejada a ella sola no entiende de leyes humanas. Menos aún de ética.

¡Cuánta bobaliconería, cuanta simpleza intelectual con la naturaleza!. El género humano es capaz de lo peor, como la naturaleza, (piensen en los terremotos por ejemplo) y también de lo mejor. La raza humana es capaz de rectificar, de aprender, de mejorar. La naturaleza no.

domingo, 28 de julio de 2013

Cuando Tchaikovsky se topa con los jóvenes


Cuando Tchaikovsky se topa con los jóvenes

(Una versión algo reducida de este texto se publicó en "El Diario Vasco" el sábado 27 de Julio bajo el título de ¡ Qué gozada de concierto!. Solamente accesible previo pago a Vocento)

A poco se me pasa. Gracias a que mi mujer (estaba fuera) me llamó para recordarme que esa noche tenía un concierto en el Victoria Eugenia. Fue este martes pasado. Lloviznaba y, aun viviendo a dos pasos, me costó coger la gabardina y salir a la calle. Sentía como la obligación de ir al concierto. Hay que ayudar a los jóvenes que no tienen muy fácil en estos tiempos. Tanto que tienen que ir a ensayar a Eibar con la de salas de música mal aprovechadas que tenemos en Donosti. Habrán adivinado que estoy escribiendo del concierto de la “Joven Orquesta de Euskal Herria / Euskal Herriko Gazte Orkestra” (E.G.O.)  

Al acercarme al Victoria Eugenia me sorprendió el gentío que se agolpaba a la entrada. Me trajo a la memoria las esperas frente a los templos musicales europeos con motivo de grandes conciertos. Sí, claro, había muchos familiares de los músicos de la orquesta, muchos jóvenes y, también, no pocos melómanos de todas las edades, entre los que me cuento.

Ya habló María José Cano en su recensión del concierto del entusiasmo de los músicos. "Emece", con quien conversé al final, me decía lo mismo: no solamente tocan con entusiasmo es que nos lo transmiten. Lo que hace que el disfrute aun sea mayor. De cuantos conciertos de campanillas, con una Filarmónica de Viena o de Berlín, por ejemplo, con directores que cobran fortunas por actuación, no habré salido frío como un témpano mirando el reloj para ver cuando acabada semejante tormento.

Pero lo que mostró la EGO fue más que entusiasmo. Fue música, hicieron música. No una mera, aunque buena, concatenación de acordes – que la hubo-, entre ellos con su director Juan José Ocón. Se notaba en la seguridad en las entradas, la rotundidad en los tutti y, sobretodo, cómo se escuchaban los músicos, entre sí. Cuando una chica clarinetista aborda, con serena pasión, el tema inicial de la quinta de Tchaikovsky, y te sientes ya vibrar, los chelistas y violas la apoyan, balanceando todo su cuerpo, abrazando sus instrumentos; cuando la trompa (un chico esta vez) inicia, con seguridad y comedimiento expresivo, la difícil y sofocante belleza del segundo movimiento, veo a otra chica que, mirándole de reojo, le tutea con su clarinete, da entrada a la madera y Ocón lo hace con la cuerda, eso, ¡eso es música!.

Me viene a la memoria lo que en más de una ocasión ha afirmado Alfonso Aijon, Alma Mater de Ibermúsica y que ha escuchado a las mejores orquestas del mundo: las compuestas por jóvenes, si el director las dirige, ofrecen la mejor música. Alfonso adora la “Gustav Mahler Jugendorchester” y con los grandes directores. ¡Qué conciertos no he escuchado con ellos!. Una séptima de Mahler, por ejemplo, en los Prom´s londinenses, hace dos o tres años, un lugar donde se aplaude cuando se quiere, con un Ingo Metzmacher a la batuta que los electrizó.  

Volviendo al concierto de E.G. O la pantomima final en base a la célula central del primer tema del cuarto movimiento fue un colofón que ya quisiéramos en otros conciertos de campanillas. Mi última 5ª de Tchaikovski en directo fue con Gergiev y su orquesta Mariinski en Vitoria, hace pocos meses, en un teatro con plazas libres. ¡País!. No voy a hacer comparaciones musicales, obviamente, pero si quiero decir que el martes con la EGO disfruté más, mucho más. Musicalmente hablando. Gracias, chavales. Espero que la administración y los melómanos no os olvidemos.

viernes, 26 de julio de 2013

¿Está España anestesiada? .Payne así lo piensa.


¿Está España anestesiada? .Payne así lo piensa.

 
Haciendo zapping en la red encuentro una entrevista en “lainformacióm.com” del 20 de julio pasado con el hispanista Stanley Payne de quién últimamente he leído criticas (en el mundo “progre”) que, como me pasaba cuando a un libro lo condenada la Iglesia, me azuzaba la curiosidad. Y no siempre salía defraudado. Ahora tampoco a tenor de lo que leo la entrevista de la que aquí solo traslado un resumen.

Payne resalta la dimensión valorativa y actitudinal de los españoles. Le dirán, con razón, que hay también dimensiones estructurales socio - económicas que no se pueden obviar. Pero Payne respondería, y yo también, que las referidas a los sistemas de valores tampoco se pueden obviar. Y que no son reductibles, ni suficientemente explicables, por las solas dimensiones socio- económicas. Ustedes dirán. (JE)

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Pregunta: La gente se pregunta por qué no estalla una revolución social, como pasó en nuestro país a principios del siglo XX.

Responde Payne: Porque la sociedad española está anestesiada por anti-valores que desmovilizan a la gente: la telebasura, los deportes, el hedonismo, el consumismo... Con una ciudadanía absorbida por estas realidades resulta muy complicado que surja una movilización para mejorar las estructuras políticas. El horizonte vital de la mayor parte de la gente consiste en disfrutar de la mejor forma posible. El español medio se ha convertido en un ser anestesiado y con pocas ambiciones trascendentales.

Parece que la diferencia entre izquierda y derecha se ha difuminado. Es una crítica que hacen a PP y PSOE.

Es misma crítica se escuchaba también en la época de la Restauración borbónica, referida al Partido Conservador y al Partido Liberal. El PP y el PSOE se diferencian por el papel que cada uno atribuye al Estado en la economía. El PP quiere que intervenga poco y el PSOE lo contrario. El problema de estos años de crisis es que ni uno ni otro tienen margen de maniobra para cambiar la política económica. Como el PSOE necesita diferenciarse del PP (y no puede hacerlo por la parte económica) se ha volcado de lleno sobre la revolución cultural.

¿A qué revolución cultural se refiere?

A cosas como la ideología de género, el ecologismo, el lobby gay, la hostilidad contra la Iglesia... es decir: en todo lo que sea incidir en un estilo de vida alternativo al tradicional y cosas así...España se ha convertido en un país de clase postmodernista. Los radicalismos políticos casi se han extinguido totalmente. Han sido sustituidos por expresiones de la revolución cultural, pero sin capacidad de movilizar a las masas.

Esto me recuerda a lo que decía un político socialista con cierta sorna: “Debemos darle caña a la Iglesia porque es lo único que nos queda de rojos”.
Efectivamente, la expresión del nuevo radicalismo occidental es de tipo cultural. Al contrario de los antiguos revolucionarios políticos, estos nuevos revolucionarios culturales no pretenden cambiar las estructuras políticas, sino la identidad individual.

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Esta es la referencia de la entrevista (http://noticias.lainformacion.com/espana/stanley-payne-el-espanol-medio-se-ha-convertido-en-un-ser-anestesiado-y-con-pocas-ambiciones-trascendentales_TMhrGC9Hh8HrcInBwJZNv/)

martes, 23 de julio de 2013

Ni verdad absoluta, ni libertad total


Ni verdad absoluta, ni libertad total


Nunca dejará de hacernos pensar Rüdiger Safranski. Recientemente, frente al principio de que “la verdad os hará libres”, en un libro de 1990 - recién traducido con el sugerente título de “¿Cuánta verdad necesita el hombre?” (Tusquets, 2013, página 207)- propone mas bien la máxima de que “la libertad nos hará verdaderos”. La verdad no sería una cualidad de la realidad, como algo que está escondido, cual Santo Grial que debemos encontrar y, en su caso, defender, sino algo que debemos inventar, dice Safranski. La verdad no está fuera de nosotros pero tenemos miedo (miedo a la libertad, decía Fromm en otro contexto) a enfrentarnos con nuestra yoidad, nuestra psique. “Tenemos miedo, continúa Safranski, a caer en el pozo sin fondo de la imaginación subjetiva, reflejarnos en nosotros mismos, sin una orientación segura, sin el apoyo de una verdad sustancial” (p.204). No otra cosa ha venido repitiendo machaconamente Benedicto XVI con su idea de la dictadura del relativismo (La encíclica “Lumen fidei”, firmada por el papa Francisco pero escrita de punta a cabo por Ratzinger, matiza no poco esa idea, pero no quiero entrar aquí en ese tema). No otra cosa acaban defendiendo, también, los iusnaturalistas frente al imperio de la sola ley positiva.

El problema de este planteamiento radica en que, cuando en un momento histórico, un individuo o una sociedad, toma conciencia de haber alcanzado “la” verdad e intenta implantarla (si fuera preciso violentamente, pues “el error no tiene derechos”, se dirá) subviene, y cito de nuevo a Safranki, (p. 211), “un drama aterrador: la verdad como siempre que toma el poder, se torna amenazante”. El siglo XX con la verdad de los totalitarismos nazi y comunista (y entre nosotros los vascos con la verdad etarra) son buena prueba de ello.

Personalmente vengo sosteniendo que la verdad la vamos construyendo día a día. Está en el interior de la persona humana, de las personas humanas y la vamos construyendo con nuestra libertad, una libertad que, ella también, es una conquista cotidiana, conquista frente al miedo a si mismo, a encontrase solo con su realidad - que llegado a un punto quiere no conocer, de ahí el miedo a la libertad y el miedo a la verdad-; conquista frente al miedo al otro, tanto mayor cuanto más desconocido nos sea, o más poder sobre nosotros tenga. De ahí la extrema importancia de la tolerancia activa.

Esa es la condición humana: un desafío constante a más libertad y más verdad. Que debemos luchar para que nunca más, nadie, pretenda poseerlas, la libertad y la verdad, en su totalidad, entre sus manos.