sábado, 24 de septiembre de 2016

Cinco lecciones magistrales sobre la paz

Cinco lecciones magistrales sobre la paz

(Una redacción notablemente reducida de este texto, por razones de espacio, se publicó en DEIA y ene Noticias de Gipuzkoa, el sábado 24 de Septiembre de 2016)

Del 12 al 14 se septiembre pasados, en los Cursos de Verano de la UPV/EHU asistí a cinco de las nueve conferencias que se impartieron en el marco del Curso titulado “La Construcción de la paz: la perspectiva de la historia”. Organizó el curso la Secretaría de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid. Juan Pablo Fusi, Catedrático de Historia Contemporánea en dicha Universidad seleccionó a los ponentes y dirigió en curso. Magistral curso del que hoy, día de reflexión, voy a trasladar, muy sucintamente, algunas de las ideas mayores de los cinco cursos a los que mi agenda me permitió asistir.

Victoria Camps, Catedrática de Filosofía moral y política en la universidad de Barcelona, en su conferencia, “El pensamiento ilustrado y la paz”, nos hizo un repaso acerca de cómo algunas figuras señeras de la Ilustración, así como otras de la actualidad, han abordado el tema de la paz. Se detuvo, al comienzo de su conferencia, en el Abate Saint Pierre y su “Proyecto de paz perpetua en Europa” (1713) que sería resumida por Rousseau y que influyó hasta en la Sociedad de la Naciones de 1919. Pero Victoria Camps se detuvo más en Kant quien escribiera un texto de similar título al del Abate, a quien obviamente había leído, “Hacia una paz perpetua”. Kant pone tres condiciones para lograr esa paz. 1º, un derecho de gentes basado en una federación de estados libres y superando la voluntad individual mediante un “deber moral” de carácter global. 2º La constitución de cada estado debe ser no despótico (“republicano” escribirá Kant pero no en el sentido que hoy damos a este término, nos subrayó Victoria Camps) al par que cada ciudadano también debe cumplir las leyes y 3º: el derecho de gentes debe basarse en la hospitalidad, el derecho a ser bien acogido en cualquier parte del mundo, sin ser considerado como un enemigo.

Para Kant la paz es un imperativo de la razón práctica, esto es, un “deber moral” que solamente puede darse en Estados cosmopolitas aunque el mismo Kant reconoce que esto es un ente de razón pues la realidad muestra, dado el carácter egoísta de los individuos, argüirá, que la guerra prima sobre la paz. En realidad el esfuerzo de la Ilustración es más que encomiable sobre el papel pero, utópico (yo diría quimérico) en la realidad.

Victoria Camps nos habló de Habermas, de valorar lo “común”, de apoyarse en la sociedad civil y de superar la idea de soberanía completa, concepto que afirmó es realmente inexistente en la realidad actual pues somos tributarios de diferentes ámbitos de soberanías, luego apostando por la soberanía compartida. Quienes me lean, saben bien que es una idea que repito constantemente.

Concluyó Camps citando el pensamiento de dos grandes mujeres que luchan en el camino de la paz. La última Premio Nobel de Literatura Svetlana Aleksiévich y su libro “La guerra no tiene rostro de mujer” y Virginia Woolf, con su ética del “cuidado” en la construcción de la paz. Poner la mirada en el otro, el cuidado reciproco. 

El donostiarra Juan Pablo Fusi, catedrático Emérito de Historia Contemporánea en la Universidad Complutense de Madrid y director de este Curso, nos habló de “Gandhi y la no violencia”. Insistió en la idea de que el planteamiento gandhiano fue básicamente moral y no político. Gandhi estaba muy impregnado de la religiosidad hindú, más concretamente del jainismo, que propugna el ascetismo, la purificación, la no violencia contra las personas y contra los animales, luego a una dieta estrictamente vegetariana. La idea del Estado le es totalmente ajena y de hecho, además de pasar largos periodos de su vida viviendo como un asceta en una pueblecito del centro de India, en realidad se desentendió del proceso concreto de independencia de India del imperio británico, aunque lo anhelaba. Básicamente porque Occidente impedía la realización en su país de su ideal hindú de carácter agrario y tradicional.

Su máxima de la “no violencia” le llevo a rechazar el uso de la violencia contra el Imperio británico y, al final de su vida, cuando se cocía la independencia de la India, su gran problema fue resolver la disputa entre los hindúes y los musulmanes en su país.

Su retraimiento hacia la vida ascética personal le llevo a desentenderse de sus cuatro hijos, rechazar la oposición a Hitler, no solamente a no defender la causa de los negros en los más de diez años que vivió en Sudáfrica sino incluso a menospreciarlos y a adoptar una postura radicalmente contraria a los zulúes, que los considerada básicamente como guerreros.

La influencia de Gandhi viene más de su doctrina de la no violencia y de su vida personal que de su acción y de sus posicionamientos en cuestiones políticas. Una máxima suya, referenciada por el profesor Fusi, lo ilustra bien: “el fin no justifica los medios, pero los medios impregnan el fin”.

Santos Juliá, Catedrático Emérito de Historia Social y del Pensamiento Político en la UNED, impartió la conferencia titulada “Paz, piedad y perdón: el último Azaña”. Comenzó su conferencia ofreciéndonos la audición, en un CD, del final del último discurso de Azaña, pronunciado en Barcelona, el 18 de julio de 1938, y que concluye con la expresión que da título a la conferencia, “paz, piedad y perdón”. Santos Juliá nos trasladó el empeño de Azaña en lograr la paz, a través de los contenidos, y muy especialmente los contextos, de los cuatro discursos que pronunció, como Presidente de la República. Para mí un descubrimiento absoluto.

El discurso del 18 de julio de 1938 tiene un doble registro: rendir homenaje a quienes habían resistido al golpe militar a los dos años del mismo (por eso está pronunciado en Barcelona), por un lado, pero también, y principalmente, y dirigido a la comunidad internacional esta vez, el convencimiento de Azaña de que la guerra ya está perdida, lo que le impulsa a pronunciar el alegato por la paz, la piedad y el perdón. Escuchar su voz estremece. Santos Juliá nos dijo que, normalmente, Azaña improvisaba sus discursos lo que no quiere decir, en absoluto, que no los llevará bien pensados. Bien al contrario, utilizaba el arma de la emoción y el de su propia implicación personal (el “yo” es frecuente en sus discursos) para esclarecer y profundizar en la razón. Azaña nunca entendió que los países libres dejaran durante tanto tiempo la guerra de España como un mero asunto de los españoles a diferencia de la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini que desde el comienzo apoyaron, militarmente, la rebelión franquista. Una última idea, que no ha perdido un ápice de actualidad: en su discurso de 18 de Julio de 1937 (cuando ya temía la perdida de la guerra) dice Azaña que la paz requiere, después de la guerra, “una paz con los vencidos”. Para meditar, también en nuestros días.

El tercer y último día del Curso lo abrió Juan José Solozabal, Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid con una conferencia sobre “René Cassin y los Derechos Humanos”. Solozabal se considera heredero y partícipe de la corriente liberal donostiarra; cita las figuras de Fausto Arocena, José de Arteche, Miguel Artola, Azaola, Caro, Mitxelena, Carlos Santamaría, Tellechea Idígoras, Beristaín… Algun nombre se me pasó.

René Cassin nació en Baiona el año 1887 en una familia de origen judío. Su notoriedad proviene básicamente del hecho de haber sido el principal redactor de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DDHH en adelante), adoptada por la ONU en 1948. Fue Vicepresidente del Consejo de Estado en Francia y Presidente del Tribunal Europeo de los DDHH. Le concedieron el Premio Nobel de la Paz en 1968. Juan José Solozabal presentó a René Cassin como un hombre moderado y pragmático y se preguntó si el pragmatismo, la moderación, el trabajar práctico, el hacer las cosas posibles, no sería una característica de los vascos. Me sorprendió pues no es esa la imagen que se tiene de nosotros los vascos, pero Solozabal, en apoyo de su afirmación citó, además de los ya mentados más arriba, los nombres Urquijo, de varios ministros de Franco (Lequerica, Castiella y Areilza) así como el de la figura del Lehendakari Aguirre. Personalmente me quedo con la idea de la gran y rica pluralidad de la sociedad vasca: el cura Santa Cruz y el MLNV con ETA a la cabeza son vascos; René Cassin y, sobretodo, la actual proliferación de grupos silenciosos por la reconciliación también.

René Cassin defendía que los estados pueden limitar el ejercicio de los DDHH en determinadas circunstancias, no pareció en nada sensibilizado ante las torturas y guardó silencio ante el expolio de Palestina por parte del recién creado Estado de Israel. “No hay santos perfectos”, señaló Solozabal, como ya lo hiciera la víspera Juan Pablo Fusi hablando de Gandhi.

Solozabal dedicó una parte de su conferencia a comentar la Declaración Universal de los DDHH de 1948 insistiendo en cuatro puntos: la importancia capital de su sustentación en la dignidad de la persona humana; su carácter de ley positiva no meramente enunciativa; su universalidad a todos los individuos, aunque también cabe ampliarla a los pueblos y citó el caso de Palestina) y por último su jerarquización, con las discusiones que ambas notas conllevan. Me quedé con las ganas de preguntarle cómo congeniar y jerarquizar el derecho individual (a no ser objeto de un acto terrorista, un colono israelí en territorio palestino, por ejemplo) con el colectivo de un pueblo expoliado a su supervivencia como tal pueblo (obviamente pienso en Palestina en el mismo contexto).

Esta cuestión asomaría en la siguiente y última conferencia, la de Juan Maria Uriarte, Obispo Emérito de San Sebastián, en la que glosó la encíclica de Juan XXIII “Pacem in Terris”. Inició Uriarte su conferencia recordando los intentos del olvidado papa Benedicto XV por lograr la paz en el contexto de la Primera Guerra Mundial. Al segundo día de su pontificado ya se oponía fuertemente a la guerra. Pero nadie le entendió en un contexto de fuerte patriotismo belicista. Pio XII “trabajo en paralelo” por la paz, en expresión de Uriarte, de quien remarcó que nunca citó en sus textos y discursos la Declaración Universal de DDHH de 1948. Lo que sí hizo Juan XXIII de cuya Encíclica “Pacem In terris”, Uriarte hizo un detallado análisis que no podemos trasladar a estas páginas por razones de espacio. Señalemos algunas ideas mayores.

Juan XXIII pasa del paradigma de la “guerra justa” al de la “paz justa” en base a cuatro pilares: verdad, justicia, solidaridad y libertad. Lleva a cabo un emparejamiento entre derecho y obligaciones: no tenerlo en cuenta conduce a individualidades egoístas y a comunidades particularistas. De ahí que asiente, como eje central de su discurso, el concepto y la práctica del “bien común”, en la actualidad bien olvidado. El bien común “obliga al ciudadano” y “obliga también al gobernante” de quien dirá que “la razón de ser de cuantos gobiernan radica por completo en el bien común” (p.54). Un bien común que debe ser planetario, universal, adelantándose así en Papa Juan a la idea globalización (con otras palabras) moneda corriente en nuestros días. Tanto que ya abogará por una autoridad mundial que tendría el monopolio de la violencia legítima pero teniendo en cuenta el principio de subsidiariedad, uno de los principios centrales de la Doctrina Social de la Iglesia.

Continuando Uriarte con el pensamiento sobre la paz de los papas que sucedieron a Juan XXIII, esto es, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y también Francisco, subrayó un problema no definitivamente resuelto en el pensamiento de la iglesia y que ha sufrido varios vaivenes: sin entrar en el detalle de esos vaivenes señalemos lo esencial: si un Estado puede legítimamente responder mediante la violencia a una grave agresión violenta. Durante muchos años, ya con Pablo VI así como con Juan Pablo II parecía que los principios de resistencia pacífica y de la no violencia primaban claramente, quedando, como en retraimiento, los de la guerra justa, aun sin abolirlos explícitamente. Pero cuando aparece en el escenario mundial el “derecho de injerencia” humanitaria cuando en interior de un Estado hay una flagrante, continuada y grave violación de los DDHH de sus habitantes, tanto el principio de “no violencia” como el de soberanía absoluta de los estados, saltan por los aires. Uriarte subrayó que este dilema todavía sigue presente, tanto en el pensamiento de la Iglesia como en el de comunidad internacional. Aunque en algunos ámbitos se apunta a la idea de que “la soberanía de un Estado no es absoluta pero sí lo es la dignidad de la persona humana”, la actual crisis de refugiados en Europa la desmiente, en la práctica. Uriarte concluyó su intervención recordando las palabras de Pablo VI de que “el desarrollo es el nuevo nombre de la paz” y las de Benedicto XVI de que “combatir la pobreza es construir la paz”, ideas que en extenso desarrollarán los papas Juan Pablo II y Francisco.

Quiero concluir diciendo que estas conferencias que, con las cuatro restantes a las que no pude asistir, y que se publicarán en breve por la Secretaría de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco, fueron para mí de lo mejor de este caluroso y bullicioso verano de 2016. ¡Qué gozada escuchar y aprender de tanta sabiduría concentrada!

Donostia 19 de Septiembre de 2016
Javier Elzo
Catedrático Emérito de Sociología. Universidad de Deusto

javierelzo@telefonica.net

domingo, 18 de septiembre de 2016

Pero, ¿quieren resolver PP y PSOE la cuestión territorial de España?


Pero, ¿quieren, de verdad, resolver el PP y el PSOE la cuestión territorial de España?

O, ¿lo que pretenden es imponer - mediante la justicia, la demografía y, si es preciso, el ejército -, un modelo de soberanía limitado al parlamento español?
El día de hoy “La Vanguardia” publica una entrevista al Lehendakari Urkullu que me parece una muestra de cómo aliar objetivos finalistas con realidades fácticas, utilizando el pacto como modelo y método de actuación. Sugiero su lectura. Urkullu defiende y propugna el pacto con el Estado, afirmando con claridad, sus prioridades y sus objetivos para el pueblo vasco. Estoy al 98% de acuerdo con lo que dice

Aquí bajo la entrevista integra tal y como se publica en La Vanguardia.

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“Aconsejo a los catalanes que eviten el frentismo”


La Vanguardia  18/09/2016 Lea la versión en catalán

Iñigo Urkullu Renteria (Alonsotegi, Bizkaia, 1961) repite como candidato del Partido Nacionalista Vasco (PNV) a la presidencia de Euskadi. Las encuestas, que ahora más que nunca hay que leer con precaución, le sonríen, puesto que no dibujan una alternativa fuerte. El PNV va claramente en cabeza, Bildu y Podemos se disputan el segundo puestos y los socialistas pueden tener un descalabro. El lehendakari Urkullu recibió ayer a La Vanguardia en Vitoria, en el batzoki de la plaza de la Virgen Blanca. En la sede, los carteles electorales se mezclan con la propaganda del próximo Alderdi Eguna (el día del partido), que este año se ha aplazado al 2 de octubre. Esperan poder celebrar una victoria contundente.
En esta campaña se habla mucho de economía. En Catalunya existe la imagen de una sociedad vasca con un gran bienestar material. ¿Cuál es hoy la relación de los vascos con el confort? ¿Qué esperan del futuro?
Nuestro reto está en el desarrollo humano y el crecimiento sostenible, con la mirada puesta en el año 2020. Ya en 2008 abordamos un proceso de discusión en el PNV sobre las realidades de fondo y las tendencias de futuro. La crisis se nos venía encima. Teníamos pendiente el desarme de ETA y el cese definitivo de la violencia. Todos estos factores sumados nos invitaron a reflexionar sobre el futuro y dar más importancia a la cuestión social. La dimensión social y la identidad deben ir juntas, la segunda no puede excluir la primera. Ese es nuestro enfoque.
Pragmatismo para gestionar la crisis. Esa parece haber sido la estrategia de su primera legislatura como presidente del Gobierno vasco.
Nos hemos esforzado estos cuatro años, con las herramientas de que disponemos, en priorizar las políticas públicas y la cohesión social, aplicando medidas de creación de empleo y reactivación económica. Todo ello con una gestión rigurosa de la administración, condicionados por la regla de gasto y el cumplimiento del objetivo del déficit. Nuestro objetivo ahora es un crecimiento sostenible, con más y mejor empleo, más desarrollo humano, más equilibrio social y profundización del autogobierno.
“El PNV no dará su apoyo a un gobierno inestable”
Usted promete bajar la tasa de paro por debajo del 10%. ¿Es realmente posible alcanzar ese objetivo con los problemas que todavía están sacudiendo a la industria vasca?
Hemos vivido situaciones delicadas del tejido productivo, empezando por la de Fagor Electrodomésticos, y ahora están los problemas en la siderurgia, concretamente de la acería. Tenemos el compromiso de destinar 8.500 millones de euros para un plan de empleo y seguiremos con la estrategia de reactivación económica. Nuestra aspiración es que la industria alcance el 25% del PIB vasco y sea motor de desarrollo para otros sectores económicos. Durante estos cuatro años hemos atendido a unas 170 empresas con dificultades, de las cuales han cerrado sólo diez.
El País Vasco tiene un serio problema de fondo: la demografía. La sociedad vasca, formada hoy por poco más de dos millones de personas, está envejeciendo y dentro de poco el 25% de la población superará los 65 años de edad. La inmigración es débil y está muy por debajo de la media española. ¿Cómo piensan afrontar este problema?
Queremos incrementar las ayudas de familia en un 50%, ampliar en 400 las plazas públicas para niños de entre 0 y 3 años y poner en marcha 50 proyectos piloto de guarderías en empresas. En Euskadi se ha instalado un debate perverso sobre la necesidad de los jóvenes de salir al extranjero. El éxodo juvenil. Pues bien, les invito a conocer los datos. Comparativamente con los tiempos de bonanza, antes del 2008, en el País Vasco se han ido unos 280 jóvenes de más. Aun así estamos planteando programas para favorecer el retorno de los jóvenes. No vamos a resolver el problema demográfico en un corto periodo de tiempo. Euskadi tendrá que plantearse la llegada de más inmigrantes convenientemente cualificados.
En esta campaña electoral todos los partidos hablan de pactos y acusan al PNV de haber perdido empuje. ¿Con quién espera llegar a acuerdos después del 25 de septiembre?
Se da una situación curiosa por parte de algunos partidos en esta campaña cuando nos acusan de conformismo o de haber sucumbido a la inercia. El País Vasco lleva diez trimestres consecutivos de crecimiento económico, somos líderes en sanidad y educación, nuestras empresas baten récords de exportaciones... Lo más curioso es que la acusación venga del Partido Socialista, con quien hemos pactado tres presupuestos y el plan de reactivación económica.
“Pensar en un Estado vasco independiente es hoy una quimera
¿Siguen siendo los socialistas sus socios preferentes?
Veremos después del próximo domingo qué posibilidades hay al respecto. El hecho de que el PNV y el PSE-PSOE tengan gobiernos de coalición en otras instituciones vascas es una referencia.
Da la sensación de que la reclamación nacional ha perdido intensidad en Euskadi. Las encuestas dicen que la adhesión al independentismo ha bajado diez puntos en los últimos años. El debate soberanista no está hoy en primer plano en la sociedad vasca. Ni en la campaña. ¿Es una cuestión coyuntural o una tendencia de fondo?
De fondo. Por lo menos para el PNV. Los políticos tenemos que dar respuesta a la necesidades de la ciudadanía y tenemos muy claro que para un 75% lo más preocupante es el empleo. Tengan en cuenta que nuestro partido siempre ha identificado la construcción nacional con la social. Son dos caras de la misma moneda. En este sentido, dije hace un tiempo que tardaríamos más en salir de la crisis por nuestro modelo productivo basado en la industria, pero que saldríamos más fortalecidos. El propósito ahora es salir de la crisis lo más juntos posible, sin dejar nadie atrás.
¿Implica esto algún tipo de renuncia?
No. Nosotros somos nacionalistas y no renunciamos a nuestros principios, pero el pragmatismo del PNV está constatado en sus 121 años de historia. Procesos graduales para alcanzar más cotas de soberanía siendo conscientes de nuestro entorno. El entorno es muy importante. El entorno es Europa. Nuestra mirada está enfocada más a Europa que a España y somos muy conscientes de lo dificultoso que es el proceso de construcción europea, como se acaba de ver en la cumbre de Bratislava. Queremos la adhesión de la gente a nuestro proyecto sin provocar división. Otros pretenderán determinados objetivos tan maximalistas como el nuestro en un tiempo más breve o de forma más rápida, sin tener en cuenta el contexto en el que vivimos.
¿Qué significa avanzar de forma gradual?
El pueblo vasco no se limita a la comunidad autónoma vasca. Hay otras realidades jurídico-administrativas más allá de la comunidad autónoma vasca. Está Navarra y está otra realidad vasca en el sur del Estado francés, Iparralde. Pensar en un Estado vasco independiente, del que formen parte todos estos territorios, es hoy una quimera. Con Navarra, por ejemplo, intentamos estrechar relaciones y hemos aprobado un convenio de colaboración mucho más amplio que el que existía.
“Hay que ir a un pacto con el Estado que reconozca la nación vasca y la catalana”
Por lo tanto, ¿excluye usted cualquier estrategia de carácter unilateral?
Yo no creo en la vía unilateral ni creo que tenga posibilidades en la Unión Europea. No sería aceptada. Creo más en las vías pactadas, en la bilateralidad. Es a lo que aspiro dentro del Estado español. En la transición parecía haberse entendido que España debía construirse sobre la base del reconocimiento de dos identidades nacionales, la catalana y la vasca, fuertemente singulares. Pactamos los estatutos y lo que hemos vivido en los 30 años posteriores ha sido un continuo proceso de homogeneización y recentralización, que ha adquirido una intensidad inusitada estos últimos cuatro años. Nuestra propuesta es un nuevo pacto con el Estado. Un pacto que incluya el reconocimiento de la identidad nacional, donde haya garantía de una relación de igual a igual dentro de la bilateralidad efectiva y la posibilidad de ejercer el principio democrático de consultar a la ciudadanía de manera legal y pactada.
España padece desde hace ocho meses una crisis política de caballo, que puede recrudecerse a partir del próximo domingo cuando se conozcan los resultados de las elecciones en Euskadi y Galicia. ¿Después del día 25, el PNV tendrá una actitud proactiva en la crisis política española? ¿O les resulta indiferente que la situación aboque a unas terceras elecciones generales?
Indiferente, no. El PNV ha tenido una actitud proactiva en la crisis española desde 2008. Hemos planteado a los sucesivos gobiernos españoles, a don Juan Carlos I y a don Felipe VI, que son necesarios pactos de Estado ante las distintas crisis que afectan a España. No sólo la económica, sino también la social, institucional y la del modelo de Estado. No nos han querido escuchar, ni atender. Cuando surge el problema de Catalunya, yo advierto al presidente del Gobierno (Mariano Rajoy), en 2014, que no se equivoque presentando a los catalanes como malos y a los vascos como muy buenos. Le digo que tienen dos problemas, Catalunya y Euskadi, y que el problema es de Estado. Pero hizo oídos sordos a esta reflexión. Cuando el socialista Pedro Sánchez intenta la investidura le decimos que estamos dispuestos a hablar, pero que debía abordar la cuestión vasca. No recibimos respuesta.
Ser proactivo en la actual crisis española quiere decir negociar pactos para facilitar una investidura...
Que no cuenten con el PNV para garantizar fórmulas de gobierno que no sean estables y que no atiendan la agenda vasca. Miren, los partidos nacionalistas somos paganos de los vetos y líneas rojas de los cuatro grandes partidos españoles. No tenemos vocación de muleta para elegir un presidente español que ni siquiera tenga un gobierno estable.
Estos últimos días han viajado al País Vasco políticos catalanes de diversas tendencias. ¿Cuál sería su consejo a los catalanes? Su mensaje a los ciudadanos catalanes, más que a los políticos.

Consejos... Un mensaje, sí. Como nacionalista, yo no renuncio a mis principios y voy a seguir trabajando para alcanzar mayores cuotas de soberanía, anclado en los derechos históricos y siendo muy consciente del contexto europeo. Hay que ganarse la adhesión de mucha gente, dándole a entender que un mayor autogobierno redundará en el bienestar de todos. Y eso no se logra con la división y el frentismo.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Mi Leccción de Ingreso en la RSBAP: más allá del pensamiento binario




Más allá del pensamiento binario.
 Elogio de la diversidad en la unidad.

Texto para la Lección de Ingreso de Javier Elzo como Amigo de Número en la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País/ Euskalerriaren Adiskideen Elkartea 
el 10 de Septiembre en el Palacio Intsausti de Azkoitia

Índice:

-        Introducción
-        ¿Qué entendemos por pensamiento binario?
-        Enraizamiento y emancipación
-        La dimensión temporal: un antídoto del pensamiento binario
-        La tiranía de la mayoría.
-        Las leyes de Jante (1933) y la advertencia de Michel Foucault (1975)
-        La contextualización: otro antídoto del pensamiento binario
-        La auto-determinación de los pueblos y naciones en su tiempo y contexto
-        Cerrando con Bach

Buenos días. Egun on guztiori. Gracias a todos ustedes por estar aquí, en este histórico Palacio de Intsausti, esta mañana de sábado. Gracias particularmente a la Junta Rectora de la Comisión de Gipuzkoa de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País/ Euskalerriaren Adiskideen Elkartea y a su Presidente, Juan Bautista Mendizabal Juaristi, por haberme nombrado Amigo de Número. Gracias también a mi buen amigo y colega Juan José Álvarez Rubio por haber aceptado pronunciar las Palabras de Recepción en este Acto. También gracias a los Amigos de la Bascongada aquí presentes, así como a los que me han comunicado su cercanía y su imposibilidad de estar hoy entre nosotros. Lo mismo digo de mis amigos y conocidos, de mis colegas en afanes intelectuales y de quienes me hacen el honor de leer mis textos en libros y revistas y mis artículos en prensa.

En fin quiero agradecer a mi familia aquí presente su paciencia conmigo y, de forma especial, a un ausente que, estoy seguro, hoy estaría feliz entre nosotros. Un gran Amigo e impulsor de la Bascongada, hace ya años fallecido quien hubiera leído con detalle y con ojos crítico el contenido de esta Lección y, a buen seguro, lo hubiera netamente mejorado. Estoy hablando del padre de mi mujer, Javier Aizarna Azula, cuya biblioteca donó a esta Institución.

Ondo dakizuen bezala, 1764an / Euskalerriaren Adiskideen Elkartea formalki osatu aurretik, Europar Ilustrazio ideiak aztertu eta erakartzeko asmoz, Jauregi honetan elkartzen ziren gai hauetan interesaturik zeuden Pirineo hegoaldeko solaskide batzuk. Solaskide batzuen hitzetan, solasaldi hauek, 1748 urtean hasi omen ziren, baino ez zen izan 1753arte Junta Académica edo Batzar Akademikoa finkatu zenik asteroko lan programa batekin, horrelakoa zen programa hau: Astelehenetan Matematika, Asteartetan Fisika, Asteazkenetan Historia, Ostegunetan Musika emanaldi edo kontzertu xume bat, Ostiraletan Geografia, Larunbatetan behin behineko gaiak (gaurkotasuna zutenak) eta Igandetan berriro Musika.

250 urte geroago ideia honek bizirik jarraitzea, gaur egungo garaietara egokitua noski, erronka paregabea eta gainditu ezina iruditzen zait.
250urte iraun duen ikerketa eta jakintza sakontze erakunde honen partaide izateko gonbidapenak, ohoretzat hartu dut eta are gehiago txundituta utzi nau. Eskerrik asko benetan Gipuzkoako  Batzarrari Akademia historiko bereizia den honetako partaide izatea deitua izateagatik.

(Como Ustedes saben bien, bastante antes de la constitución formal de la Bascongada / Euskalerriaren Adiskideen Elkartea en 1764, ya se reunían en tertulias, en este edificio donde ahora nos encontramos, personas pioneras en la introducción, aquende los Pirineos, de las ideas de la Ilustración europea. Las tertulias que según algunos de los asistentes a las mismas se iniciaron el año 1948, se transformarían, en torno a 1753, en lo que vino a denominarse "Junta Académica" con un programa de actividades concreto para cada día de la semana: los lunes Matemáticas; los martes Física; los miércoles Historia; los jueves Música en forma de pequeños conciertos; los viernes, Geografía; los sábados los temas del momento y el domingo, de nuevo Música[1].

Que 250 años después, esta idea siga en pie, acomodada a los tiempos actuales, me parece un reto difícilmente superable. Que me hayan invitado a formar parte de este empeño de saber y de investigación, largo de 250 años, me honra y, más aún, me abruma. Gracias, de verdad por permitirme forma parte de tan selecta e histórica Academia).

En la actualidad vivimos en la era Internet. Esto supone que nos podemos comunicar con quién prácticamente queramos a condición, claro está, de que tenga acceso a Internet. En realidad lo que comunicamos muchas veces es información pero, si comunicar información es importante, más importante es comprender al otro, sentir con el otro. Y comprender al otro exige una actitud y unos conocimientos. La actitud es la de reconocer al otro como otro, saber que el otro es diferente a mí y, al mismo tiempo, es como yo. Los dos formamos parte de la misma especie humana, aunque nuestras historias habrán sido diferentes. Supone una actitud de escucha de lo que el otro nos dice, pero no para replicarle sino para entender por qué dice lo que está diciendo. Ahora bien, esto último exige un cierto nivel de conocimiento, conocimiento de la historia de ese otro, o de esos otros, cuando hablamos de sociedades, de pueblos, de etnias… distintas. Exige saber cuál es su historia y saber cuáles sus creencias, sus religiones, sus planteamientos, su gastronomía, cómo entienden la relación en pareja, en la familia, en la vida cotidiana, los días laborables y los festivos, en la gobernanza etc., etc. Comprender al otro, reconocer al otro como otro, es cuestión de actitud, de modo de pensar y, es también cuestión de conocimiento. Pues bien, el pensamiento binario imposibilita esta comprensión del otro.

¿Qué entendemos por pensamiento binario?

jueves, 8 de septiembre de 2016

Teresa de Calcuta: un mini “rifi-rafe” con Javier Vizcaíno

Un mini “rifi-rafe”, a propósito de Teresa de Calcula, con Javier Vizcaíno


(1)        Amiga de la pobreza

POR JAVIER. VIZCAÍNO - Martes, 6 de Septiembre de 2016

Vaya por delante, y creo haberlo demostrado sobradamente, que estoy muy lejos de ser uno de tantos comecuras acelerados que pastan por la retromodernidad sin caer en la cuenta de que su airada cristofobia es borreguismo con sifón. Me suele ocurrir, de hecho, que mi resistencia a incorporarme a los linchadores de cualquier menudencia sospechosa de tener relación con la Iglesia católica me caricaturiza como un meapilas al servicio de la carcunda episcopal. Sin embargo, hay actitudes de la gran transnacional de la fe con las que no solo no puedo contemporizar, sino que directamente me llevan la bilis al punto de ebullición. La más reciente, el descomunal show que se ha montado alrededor de la canonización de esa lunática con velo que se hacía llamar Madre Teresa de Calcuta.

Cierto: cada club pone sus normas y los no socios poco tienen que decir. La salvedad es que, con o sin carné de la cosa, ha resultado imposible huir de la torrencial lluvia de melaza y cieno a mayor gloria -literalmente- del extravagante icono pop ahora elevado a los altares. ¿Amiga de los pobres? De la pobreza más bien, como denotan sus incontables aleluyas al padecimiento de los infelices. “Hay algo muy bello en ver a los pobres aceptar su suerte, sufrirla como la pasión de Jesucristo. El mundo gana con su sufrimiento”, llegó a decir con un sadismo ególatra del tamaño de las macroleproserías en las que, como han apuntado decenas de testigos presenciales, en lugar de la sanación, se procuraba la muerte más o menos dulce y fotogénica de las víctimas propiciatorias. Si esa es la santidad, quizá resulte más estimulante el infierno.



(2)            Mucho más que una “lunática con velo”

JAVIER ELZO
(Publicado en Noticias de Gipuzkoa 07/09/16 y en DEIA 08/09/16)

Mi fe católica no me impide rechazar, bien al contrario, algunos de los planteamientos teológicos que parece que sostenía Teresa de Calcuta: el valor salvífico del sufrimiento por el sufrimiento, por ejemplo. Pero esa mujer dedicó su vida a los más pobres, a los más necesitados. Algunas personas, pocas a decir verdad, decidieron seguir su modelo de vida. Es muy exigente. Modelo en el que, estoy seguro cometió más de un error y negligencia. En el tratamiento de muchos enfermos a los que trató, enfermos a los que nadie quería como enfermos. Parece también que tenía muy mala leche y era autoritaria. Pero, lo repito cuantas veces haga falta, dedicó su vida a los más pobres, a los que nadie quiere tratar porque no tienen dinero, ni poder, ni influencia alguna. Y su simple imagen producía rechazo, asco, aversión. Pero ella, Teresa de Calcuta estaba allí. Con ellos.

Nada esto parece entender Javier Vizcaíno (DEIA, NG, 06/09/16) que solo sabe, puede o quiere ver lo que de negativo encuentra en esa mujer a quien, lo que etiqueta como “transnacional de la fe” ha canonizado, mujer a la que pretende insultar llamándola “lunática con velo”. Pero eso es como escupir tumbado boca arriba. Tengo que echar mano de Voltaire para escribir en el mismo medio que acoge tantos y continuados de sus distales contra “la transnacional de la fe” de la que intento ser digno. Y esté tranquilo Javier Vizcaíno: nadie le va a tachar de “meapilas al servicio de la carcunda episcopal”.


(3) Santa Teresa de Calcuta

POR JAVIER VIZCAÍNO
Publicado el jueves, 8 de Septiembre de 2016  en DEIA y en “Noticias de Gipuzkoa”.

COMO el ser imperfecto que soy, me resulta imposible vencer la tentación de recurrir al clásico, casi topicazo sobado, del Quijote. Con la Iglesia topamos, amigas y amigos lectores. Unas palabras -quizá un tanto desabridas, puedo admitirlo- sobre la ya oficialmente santa Teresa de Calcuta han hecho caer sobre mí la ira de los justos. También de media docena de injustos que me han dado hasta en el cielo de la boca y han llegado a bromear, jijí jajá, con mandarme un pistolero. Ahí les den a estos últimos. Me interesan los primeros, entre los que se cuentan personas a las que aprecio, admiro y, por encima de todo, respeto. Lamento sinceramente haberlos irritado con mi prosa de alto octanaje, y si hace falta, retiro los epítetos que les encorajinaron -lo de “lunática con velo”, singularmente-, pero me reafirmo en el mensaje de fondo.

Insisto en que entre mis muchos defectos no está el anticlericalismo trasnochado. No me cuesta nada reconocer que la solidaridad y la justicia más genuina las practican desde hace mucho y sin presumir religiosas y religiosos. No puedo incluir ahí a quien, como la madre Teresa, una y otra vez hablaba de la pobreza, no como algo que hay que combatir y erradicar, sino como una especie de don de Dios. Sus citas sobre la belleza y la alegría de la miseria son incontables. Y respecto al funcionamiento de sus centros, abundan los testimonios críticos de gentes fuera de toda sospecha. Algunos los he recogido de primera mano a lo largo de años y otros, perfectamente documentados, están al alcance de quien los busque en Internet. Tal cual lo pienso lo escribí y lo escribo.
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P.D. Los comentarios los dejo al amable lector a quien agradezco la lectura

domingo, 4 de septiembre de 2016

La Quincena musical, el “burkini” y Otegi: exclusión vs. Integración

La Quincena musical, el “burkini” y Otegi: exclusión vs. Integración



A priori nada tan distinto como la recién concluida Quincena Musical donostiarra, la cuestión del Burkini en las playas francesas (a no confundir con la burka en la calle), y la disputa sobre la elegibilidad de Otegi en las elecciones vascas del próximo día 25. En efecto, los temas son bien dispares pero creo que cabe subrayar un elemento común en los tres: el debate entre la exclusión del “otro” o su integración social, sin asimilación. Es el meollo de este artículo. 

La Quincena Musical donostiarra es un lujo difícilmente superable. Raya en la cuadratura del círculo: es elitista en la programación sin caer, en absoluto, en un decimonónico elitismo social de tiros largos y asistentes con smoking. Aunque haya que añadir que, afortunadamente, esto de los tiros largos prácticamente ha desaparecido en las salas de conciertos, teatros de ópera y festivales de verano o invierno, poco importa, mal que le pese a algún crítico musical, de talante despechado, a quien se le ha parado el reloj en el siglo XIX. La única excepción clara es el Festival de Bayreuth (y desde la era Merkel, cada vez menos) y algunos conciertos en la decadente Salburgo que tan bien describiera Thomas Bernhard. Lo repito: la Quincena es elitista en su programación pero sin serlo socialmente. Basta ver los precios comedidos luego, cada vez más gente joven en los conciertos, conciertos para niños, música del Renacimiento y estrenos del siglo XXI, interpretados en Donostia, en la Gipuzkoa profunda, en Iparralde, etc., etc. Social y musicalmente es difícil hacerlo mejor. Voy a dar dos ejemplos aunque podría escribir largo sobre este tema. Gardiner y su Pasión de San Mateo están en el top mundial. A 72 € la butaca en La Quincena el 5 de agosto, 100 Euros en Santander el día siguiente, 150 € en el Palau de Barcelona el pasado 15 de marzo. La inmensa orquesta de Budapest con Ivan Fischer a la cabeza, interpreta la 3ª de Mahler en el Kursaal el 21 de agosto por 72€ la butaca, 100 € en Santander el día siguiente, vuelven a Donosti para el Requiem de Mozart el día 22, con el excepcional Collegium Vocale de Gante (de nuevo 72 €) concierto que repiten en las extraordinarias PROMS londinenses el 26 de agosto, con todas las 5500 entradas agotadas varias semanas antes. Dos días después se van a Copenhage con la 3ª de Mahler, se instalan en Septiembre en su Budapest para un Festival y salen para China y Corea (del Sur, obviamente) el mes de octubre con los programas de la Quincena. Todo esto y más, así como los precios, los pueden consultar, como yo, en la WEB. ¿Todo perfecto en la Quincena?. No. Más allá de discusiones sobre esta o aquella interpretación (yo disfruté con D. Giovanni, pese a la dirección, pero me disgustó enormemente la Pastoral de Beethoven, de nuevo por la dirección), yo echo en falta, como muchos melómanos, que no se utilice el Cubo Pequeño del Kursaal. La mejor Sala de conciertos que tenemos, creo yo, y no soy el´ único en pensar así. Parece que el precio de su alquiler es astronómico para unas 600 localidades que saldrían muy caras. Serían socialmente excluyentes para jóvenes y adultos con bolsillos encogidos. 

El burkini es un tema franco-francés que ha traspasado sus fronteras a caballo entre la estupefacción y la chirigota. Desde la Revolución Francesa de 1789 (y ya antes con las guerras de religión) no han sido capaces de racionalizar las relaciones del Estado con las religiones. Todavía en la actualidad siguen discutiendo la interpretación de su ley sobre la laicidad de 1906. Antes con el cristianismo y ahora mismo no saben qué hacer con el Islam y dan palos de ciego. Como editorializaba una revista ¿será “la playa, ¿nuevo santuario laico?. (La Vie 25/08/16).  Afortunadamente, el día siguiente el Consejo de Estado, la máxima autoridad administrativa francesa, suspende el decreto de prohibición del 'burkini'  argumentando que “el veto a esa prenda es un ataque desproporcionado a la libertad religiosa y que no hay pruebas de que el uso del burkini atente contra el orden público” como llego a esgrimir - ¡qué cosas hay que leer!- el propio primer ministro, el catalán Manuel Valls que fue criticado incluso en el seno de su gobierno por sus ministras de Educación y Sanidad.

El Consejo de Estado respondía a las apelaciones presentadas por la histórica Liga de los Derechos Humanos (Organismo que honra a Francia y a los franceses, LDH) y el Comité contra la Islamofobia en Francia (CCIF) de reciente y bienvenida creación. Optó por la inclusión de los musulmanes, estúpidamente señalados con el dedo por decidir bañarse vestidas las mujeres como, dicho sea de paso, nos recuerda a lo que hacía antaño la nobleza y la realeza (en La Concha, por ejemplo) cuando las llevaban hasta el agua ocultando su cuerpo. Hay testimonios fotográficos que, en la actualidad, nos parecen tan increíbles como increíbles nos parecen a los que no somos franceses (y a no pocos franceses) que se pueda multar (u obligar a desvestirse) a las osadas mujeres que osen bañarse cubriendo gran parte de su cuerpo. Pero pasemos a ya a nuestra politica exclusión doméstica.

El pasado día 25 el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), Juan Luis Ibarra, declaraba que es imposible saber qué ocurrirá con la candidatura de Otegi porque en derecho lo que importan son las argumentaciones y que éstas determinarán lo que ocurra después”. Por ello, ha considerado que quien asegure saber qué pasará "se echa un farol", expresión utilizada en el contexto de la Aste Nagusia bilbaína, añadiendo que si el tema va a Estrasburgo tardará como poco un año en ser dirimido. Comprenderán que este sociólogo de provincias no entre en ese huerto que no es el suyo.
Pero sí me atrevo a entrar en la dimensión sociopolítica y en la sociológica. El voto a Batasuna (en sus diferentes apelaciones) ha aumentado tras haber sido proscrita (así, cuando se legalizo SORTU tras haber sido vetado en el Parlamento Vasco lo que propició la lehendakaritza de López con el apoyo del PP, ¡quién lo diría con lo que vemos hoy!) mientras que está perdiendo votos a borbotones tras haber pisado alfombra y poder. En mi opinión, Otegi daría más votos a los suyos si la Justicia no le permite presentarse al ahorrarle tener que dar cuenta de sus proyectos. La Justicia es ciega. Pero su ceguera tiene diferentes registros. Hasta el de oportunidad.
Pero la razón sociológica me parece mucho más importante. Dicho de forma muy esquemática y admito que no poco de reduccionista: O bien razonamos en términos de integración social del diferente, también del delincuente o terrorista, cuando haya saldado las cuentas con la Justicia o, entendemos que, puesto que en determinados momentos de su vida ha cometido gravísimos actos, se los recordaremos hasta el final de sus días y le impediremos (una vez saldadas sus cuentas con justicia, lo repito), que se integre en la vida democrática de la sociedad. No puedo quitarme de la cabeza (ahora que estoy leyendo un interesante libro sobre el papel de los servicios de seguridad españoles entre 1974 a 1977, “Los espías de Suarez de Ernesto Villar, Planeta 2016) dos planteamientos divergentes en la historia política española del siglo pasado: el año 1939, tras la victoria militar de Franco, los vencedores aplicaron una justicia vengativa sobre los vencidos. Todavía hoy están buscando cadáveres. En la transición española, tras un muy breve periodo de dudas, imperó el espíritu de la reconciliación y sin saldar deuda alguna con la Justicia, los verdugos del franquismo se integraron o diluyeron en la nueva sociedad. Sé muy bien que nunca hay dos situaciones idénticas. La salida del franquismo no es equiparable al final de ETA. Ni la guerra civil al terrorismo de ETA. He escrito mucho sobre este tema. Hasta un libro. Pero sí que cabe hablar de actitudes comparables: o la integración del derrotado (militarmente) en la sociedad o el recuerdo perpetuo de sus ignominias (obviando las propias, aún no equiparables, pero no ello menos reales) hasta el final de sus días con decenas de años en la prisión, y en el grado más estricto.
No sé cómo concluirá la candidatura de Otegi. Pero recuerdo que el Tribunal Constitucional en Junio de 2014 anuló por seis votos a cinco la sentencia del Supremo que, en marzo de 2010, prohibió por nueve votos a siete la inscripción de Sortu en el Registro de Partidos Políticos. Además, la mayoría del Constitucional de 2014, en la legalización de facto de Sortu, se sirvió para su argumentación de gran parte de la que utilizó la minoría del Supremo, cuando la rechazó el año 2010. Luego la composición de los Tribunales es tan (o más) importante que la argumentación utilizada.

A tenor de la actual composición del Tribunal Constitucional no es aventurado pronosticar que la candidatura de Otegi será derrotada en la tanda de penaltis por siete a cinco. La integración social en Euskadi habrá sufrido un innecesario y estúpido parón.

(Este texto, acortado a los límites de un artículo de prensa, fue publicado, al menos DEIA y Noticias de Gipuzkoa el sábado 3 de Septiembre de 2016)

domingo, 28 de agosto de 2016

Svetlana Alexiévich: “Las ideas importan menos ahora”


Verdades como puños los que nos depara esta entrevista en boca de Nobel Bielorrusa. Para leer, releer y reflexionar. (JE)  
Svetlana Alexiévich: “Las ideas importan menos ahora”
La autora bielorrusa, cronista del declive de la Unión Soviética, reflexiona sobre el futuro de la nueva Rusia y la naturaleza del amor y la vejez
Opina Svetlana Alexiévich que la banalidad enmascara la vida real con mayor frecuencia de la deseada. Y la avalancha actual de información no ha mejorado las cosas. Por eso, para acercarse lo más posible a la verdad, la escritora bielorrusa de 68 años construye su relato desde hace décadas a partir de los testimonios de personas anónimas. Ganadora del último Nobel de Literatura, su obra está considerada como clave para entender la nueva Rusia con libros comoEl fin del ‘Homo sovieticus’ (Acantilado) o Voces de Chernóbil (Debate). En una visita a Madrid charla sobre el valor de las ideas, el amor y la vejez.
Pregunta. ¿Cómo ve Rusia en un futuro cercano?
Respuesta. Es imposible predecirlo. No sabemos qué se está cociendo en la caldera rusa. Puede que salga algo parecido al fascismo o puede haber un estancamiento. A menudo no se tiene en cuenta el factor paciencia. En Rusia la gente lleva tantos años sufriendo, tiene tanto aguante, que podemos estar así años. Pero estamos reviviendo la filosofía de una fortaleza asediada, rodeada de enemigos, de histeria militarista de tiempos pasados. Todos los días nos enseñan en televisión las adquisiciones de material militar: un nuevo buque de guerra, un nuevo avión, un nuevo tanque… Hay una propaganda muy agresiva en contra de EE UU, de Europa, de Ucrania. Hay una espiomanía que resurge. Es una locura. Se persigue a los homosexuales, y la Iglesia ortodoxa se ha vuelto más agresiva y no para de prohibir obras de teatro, libros… Ni la propaganda soviética era tan descarada como la de ahora.
P. Los rusos son más libres que antes, al menos desde el punto de vista material, según insiste el Gobierno de Putin. Usted habla de esa libertad como una cierta forma de espejismo.
R. Es que es muy relativa. Por ejemplo, se sabe que el 7% de la población acapara la riqueza del país. La gran mayoría vive con lo mínimo. ¿De qué libertad podemos hablar, por otro lado, con casos como el de Mijaíl Jodorkovski, que de la noche a la mañana pasó de ser millonario a preso? Después de 10 años en la cárcel, todavía no saben qué delitos imputarle.
P. Ha dicho que las ideas comunistas van a volver a Rusia. ¿Qué significa eso?
R. Muchos jóvenes rusos leen a Trotski, Marx y Engels. Ven a Stalin como una figura a imitar y se abren museos en su recuerdo. Está de moda. Detrás de esto subyace el hecho de que hay mucha gente que se siente derrotada e idealiza el pasado. Quieren que se mantenga la libertad de poder viajar por el mundo y que las tiendas estén llenas de productos. Pero, al mismo tiempo, quieren que haya un socialismo igualitario.
P. Todos los intentos de comunismo han fracasado.
R. Es cierto. China, Camboya…, en todos hubo derramamiento de sangre. Creo que es porque fueron muy prematuros.
P. Entonces, ¿cree que es posible intentar acercarse a un socialismo utópico si la sociedad está preparada?
R. Lo creo. Pero sería un socialismo más cercano al que ya disfrutan sociedades próximas como Francia, Alemania y Suecia. Creo que será un desarrollo paulatino, cuando se perfeccione la idea de una sociedad civil. Estoy convencida de que el futuro en Rusia pasa por la idea socialista, pero no podemos saber exactamente cuándo llegará.
P. ¿Qué hay que olvidar para salir adelante?
R. En Rusia se echa en falta una reflexión sobre el estalinismo, como sucedió en Alemania con el fascismo. Esto solo lo han hecho un pequeño grupo de intelectuales rusos. Mira lo que ha sucedido en Perm, una ciudad del norte del país. Existía allí un museo a las víctimas de las represiones estalinistas. Cuando Putin llegó al poder, echaron a la dirección del museo y pusieron a otras personas. Ahora es un museo en memoria de los trabajadores del gulag. Ya no es un museo de los que estuvieron encarcelados, sino de los carceleros. Otro ejemplo: han aprobado una ley que autoriza la persecución penal de personas que cuestionen la victoria de la Unión Soviética en la II Guerra Mundial. Estoy convencida de que las mujeres que hablaron conmigo para el libro La guerra tiene rostro de mujer se habrían negado a hacerlo ahora.
“Vivimos de 20 a 30 años más que antes y todavía no existe una filosofía que dé sentido a ese nuevo tiempo”
P. Usted suele referirse a los tiempos turbulentos que atravesamos no solo en Rusia, sino en todo el mundo, por el terrorismo, las guerras, el problema de la inmigración, la economía y los desastres ecológicos. ¿Qué papel deberían tener los intelectuales?
R. Desgraciadamente las ideas juegan ahora un papel menos importante en nuestras sociedades. Lo que se impone es la parte material, y lo lamento mucho. Necesitamos personalidades capaces de ofrecer al mundo una nueva visión, sistema, filosofía, valores que el mundo sigue necesitando. Vivimos una época llena de información, donde todo va más rápido, pero la información no tiene nada que ver con el misterio de la vida humana. Solo ofrece una mirada superficial. La vida es mucho más compleja. O las redes sociales, por cierto, en las que casi todo son banalidades. Lo que a mí me interesa, e intento hacer con mi literatura documental, es hablar del espíritu de los sentimientos del ser humano. Y estos giran, en mi opinión, en torno al amor y la muerte.
P. Ahora escribe dos libros, uno sobre el amor y otro sobre el envejecimiento.
R. Sí. He acabado con los libros sobre las personas que vivían con grandes ideas. Ahora me interesa el ser metafísico, el ser humano en su vida privada.
P. ¿Qué se ha encontrado?
R. Historias de hombres y mujeres que intentan ser felices y explican por qué no logran serlo. Está siendo muy complicado, porque a la gente le cuesta hablar más de sus sentimientos que de los hechos. En Rusia, las personas no consideran que su vida tenga interés. Aún estamos aprendiendo a construir la privacidad. El amor y la muerte son dos grandes misterios de la vida. Por ejemplo, respecto al envejecimiento, resulta que gozamos de 20 a 30 años más de esperanza de vida que antes y todavía no existe una filosofía que dé soporte a este extra, a este nuevo tiempo. Faltan ideas que cubran este nuevo periodo.
P. Han pasado 30 años de Chernóbil. ¿Qué significa aquella catástrofe ahora?
R. La gente sigue enfermándose y muriendo. Y lo peor: no hemos aprendido nada de aquello.