sábado, 8 de diciembre de 2012

Messi tiene conexión directa con Dios


Messi tiene conexión directa con Dios


“El crack del Barcelona se lesionó en su rodilla. Todo hacía indicar que sería una lesión grave, pero quedó en un susto. Han pasado dos días desde el momento más trágico de la historia de España y parte de Catalunya. En la noche del 5 de diciembre, Lionel Messi se retiró lesionado. Las monjas de todo el mundo dejaron de hacer bizcochos y se pusieron a rezar. Incluso en Intereconomía se olvidaron del PSOE y se dedicaron a proteger al argentino con sus oraciones”. (Edgar Blanco en la web el 7 de diciembre de 2012)

 
P.D. ¿Qué diría José M. Castillo de este Dios?. Recomiendo vivamente la lectura de su libro “La humanidad de Dios”, editado por Trotta el presente año 2012., 118 páginas. Bien escritas, enjundiosas y un pelín densas

miércoles, 5 de diciembre de 2012

La lengua une, no divide


La lengua une, no divide
 

(El director de “La Vanguardia” José Antich bajo el titulo de esta entrada publica este editorial el día de hoy)


DESDE hace unos años se ha impuesto como doctrina de algunos medios de comunicación de Madrid una especie de mantra que, por más que se repite, no deja de ser falso. Contra lo que se dice, en Catalunya no hay conflicto lingüístico. Conviven el catalán y el castellano en la calle, en los medios de comunicación, en las relaciones profesionales. ¿Qué es lo que sí sucede? Básicamente, que el modelo lingüístico aprobado por el Parlament y vigente en toda la red escolar es desde hace varias décadas el de la inmersión, que se caracteriza por tener el catalán como lengua vehicular y que plantea problemas muy aislados, que nadie oculta, pero que ha garantizado algo fundamental: la no separación de los alumnos en función de la lengua. El resultado es, como evidencian todos los estudios, que los escolares catalanes completan los ciclos educativos con notas en castellano muy similares a las de aquellos territorios con una única lengua oficial. No hay conflicto... pero sí hay un problema porque periódicamente se cuestiona el modelo por razones ideológicas, que no educativas. La ley de Educación de Catalunya, aprobada por el Parlament en el 2009 con un muy amplio apoyo político -pero con la oposición del PP-, pretendía salvar la inmersión lingüística y garantizar un periodo de consenso en una materia tan sensible durante al menos dos décadas. Pero en seguida se vio por una serie de fallos de los tribunales que el objetivo no se había logrado. Y ahora viene Wert, un ministro de verbo fácil y con fama de ir siempre por libre y que quizás no sabe que la lengua en Catalunya une, no divide. Une a la mayoría de los partidos, los sindicatos, los colegios profesionales, al Consell Escolar, a los ciudadanos. Y los datos son elocuentes; de los 50.000 nuevos alumnos que se incorporaron al inicio de curso a la red escolar, tan sólo una docena de familias pidieron la escolarización en castellano. Ese es el gran problema...

Leer más: http://www.lavanguardia.com/opinion/20121205/54356989177/la-lengua-une-no-divide-jose-antich.html#ixzz2ECFNPNxw
Síguenos en: https://twitter.com/@LaVanguardia | http://facebook.com/LaVanguardia

 

En el editorial de “El Diario Vasco” del día de hoy sobre el mismo tema, se puede leer, entre otras cosas, esto:

“La primera pregunta que ha de hacerse es si la previsión del ministerio responde a un problema real en Cataluña, Euskadi u otra comunidad, o a una situación hipotética. Hay razones para pensar que se trata de esto segundo o que, en todo caso, el descontento con la oferta escolar por razones lingüísticas es más bien puntual”.


(No puedo dar la referencia en la web pues el grupo Vocento solo lo permite previo pago)
 

Tres cosas:
 
1ª: Ni “La Vanguardia” ni “El Diario Vasco” cabe calificar como prensa nacionalista.

2ª: ¿Alguien conoce algún proyecto de ley promovido por el Partido Popular apoyando el catalán o el euskera?

 3ª. Rajoy gobernará todo el Estado Español. “Manu militari”, si hiciera falta. Pero así, cada día Catalunya y Euskadi son menos España y los vascos y catalanes nos sentiremos menos españoles.

martes, 4 de diciembre de 2012

La otra España posible (2003)


               LA OTRA ESPAÑA POSIBLE

Noticia publicada en la página 7 de la edición del Sábado, 12 de julio de 2003 de El Periódico de Catalunya, edición impresa. Para ver la página completa, descargue el archivo en formato PDF

• El Estado español ideal es aquel que no se cuestiona sino que se construye entre todos y admite naciones diversas reconocidas sin tapujos

 
 

 
 
JAVIER Elzo
Catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto

El modelo de España que acabe imponiéndose en los próximos años es, hoy, la cuestión política fundamental. En los extremos hay dos modelos: la España una y grande aunque dependiente y sumisa al Gran Hermano o la España rota por la secesión de los vascos y catalanes. Claro que cabe otro modelo que definiría, de entrada, como la España una, plural, nación de naciones, respetuosa de la diferentes identidades (múltiples). La España que resulta, con buena voluntad, de los artículos 1° y 2° de la Constitución actual.

DE LOS DOS modelos extremos sólo uno es viable. La secesión es imposible. Por dos razones. La primera y principal porque no hay, ni de lejos, mayoría de vascos o de catalanes (y no hablemos de gallegos) que lo desean. En segundo lugar, porque los líderes que gobiernan tampoco empujan en esa dirección. Este jueves pasado, cuando Pedro Ruiz le preguntó a Jordi Pujol si era independentista, el president le dijo que llevaba 50 años en la política y que nunca había propugnado la independencia.
Juan José Ibarretxe está harto de decir que su plan no busca la independencia, sino la convivencia. Por cierto, habría que pedir a José María Aznar (ya lo hizo Iñaki Anasagasti en el debate del estado de nación) que se lea el plan de Ibarretxe y que deje de hablar de estado libre asociado. Pero leo que José Luis Rodríguez Zapatero volvió a hablar de estado libre asociado en su entrevista con Alfredo Urdaci. Claro que el colmo es que, ese mismo jueves, en el debate de sordos de los políticos vascos en TV-3, algunos siguieran diciendo lo mismo.
Ciertamente hay también muy destacados dirigentes independentistas. Así, en Esquerra (Josep Lluís Carod-Rovira), en el PNV (Joseba Egibar) como en EA (Begoña Errazti), pero ¿cabe decir que son mayoría los independentistas entre sus propios militantes? No hablemos de sus votantes. Claro que si el modelo Aznar persiste unos años más quizá lo consigan. Así Xabier Arzalluz acaba de decirle que que el plan Ibarretxe puede ser "el último" proyecto "no independentista" del nacionalismo democrático. El presidente del PNV repitió, según leo en El Correo (5 de julio), que la iniciativa del lehendakari busca una nueva forma de convivencia "voluntaria" de los vascos "en el Estado", no la soberanía plena.
Vean, además, el último Euskobarómetro. Hoy sólo el 30% de vascos votaría la Constitución cuando en el referendo del 78 esa cifra fue del 31,3% (del 48% en plena tregua...). Menos que nunca. Además, el Gobierno español es la institución peor valorada por los vascos (2,7 de un máximo de 10). Incluso las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad del Estado (Guardia Civil y Policía Nacional) son mejor valoradas. Lo nunca visto. Más aún: "Para los no nacionalistas las instituciones que les siguen inspirando más confianza y merecen su aprobado son la Unión Europea, la Ertzaintza, el Rey, el Parlamento Vasco, el Tribunal Constitucional y el Gobierno Vasco". Nótese que en la lista no está el Gobierno español, pero sí el vasco. Cito textualmente el Euskobarómetro que, recuérdese, está dirigido por Paco Llera quien, por mor de la continuada agresión de los violentos, ha tenido que salir de su cátedra en Bilbao para poder vivir en libertad.

PERO CABE otro modelo. Es lo que yo llamo, en un artículo reciente en la prensa vasca (Correo/DV 29-5) "el mínimo común múltiplo de lo que sostienen el plan de Ibarretxe, el PSC de Pasqual Maragall, las propuestas de Artur Mas, las intuiciones del PSE vasquista, el federalismo de libre asociación de IU, algunos del PP del que sólo me atrevo a mentar a Miguel Herrero... No se trata, como me hace decir un buen amigo vasco, de coger un poco de aquí y de allá, sino de concitar ese mínimo común en el que podamos encontrarnos la inmensa mayoría, nacionalistas incluidos. Por brevedad retendría estos tres puntos mínimos de la otra España posible:
1.-- Hay un Estado español, España, que no sólo no se cuestiona, sino que se construye entre todos.
2.-- Pero en España hay naciones diversas, con identidad propia y que exigen ser reconocidas como tales. Sin tapujos y de buena gana.
3.-- En la nueva Europa hay que habilitar a las regiones y a las naciones la posibilidad de acceso, allá donde sus competencias sean totales, sin necesidad de pasar por el Estado.

El fracaso de la otra España posible (2007)


El fracaso de la otra España posible

 
                                  (Publicado en El Correo Español el 28.08.2007)


Ésa es, en efecto, una de las notas mayores de esta legislatura, desde hace ya meses, si no años, en periodo electoral. La otra España posible, la España plural, nación de naciones, cosmopolita, con soberanías compartidas o, mejor aún, habiendo superado el concepto de soberanía en favor de los de subsidiariedad, interdependencia y respeto a las minorías, ha saltado hecha añicos. 'Ad calendas grecas'.

Todo comenzó en Catalunya. Muchos vascos, no solamente nacionalistas, pensamos que con Zapatero en La Moncloa y Maragall al frente de la Generalitat, siendo ambos del mismo partido, y con la promesa de Zapatero de aceptar lo que decidiera el Parlament de Catalunya, se abría una posibilidad real para encajar la singularidad vasca y catalana en otra concepción del Estado español. La decepción, al día de hoy, es inmensa. El miedo y el seguidismo del PSOE al PP es total. Más allá de PSC, del PSE y del PSN que, al final, acaban plegándose al PSOE. Navarra es el último episodio, hasta la fecha. Hay que reconocer que, desgraciadamente para los que vemos la política en clave de futuro, el actual Partido Popular (no el único posible, mírese a Francia y Alemania) ha ganado la partida, aunque pírrica, incluso después de Aznar.

Después del portazo, sin discusión, ni siquiera en Euskadi, al plan Ibarretxe (que siempre he pensado que no era, no es, un buen plan de futuro, luego es un error volver al mismo, pero encaró el futuro cuando se hablaba del 'nazi-nacionalismo vasco', del 'Gulag vasco' y lindezas por el estilo, y se acusaba al nacionalismo vasco de ambigüedad, de ahí su mérito), el Parlamento español se cepilla (la expresión es de Alfonso Guerra para el plan Ibarretxe) el Estatut de Catalunya. Estatut aprobado (a diferencia del proyecto del lehendakari) tras larga discusión en la Cámara autonómica, en ausencia de violencia y con mayoría que rondaba el 90%. Lo que no olvidamos, como argumento más que dialéctico, en Euskadi. De tal suerte que Catalunya, de subrayado ejemplo a seguir para los indómitos vascos, se convierte en seria advertencia de lo que nos puede pasar. Ferraz, con su decisión en Navarra, acaba de hacer el resto este verano.

Poco importa lo que pensemos los vascos o los catalanes. Manda Madrid. Sean los catalanes, o los vascos, nacionalistas, populares o socialistas. Piqué, harto, (auto) defenestrado, se marcha. A Maragall su propio partido le obliga a irse a casa. Es lo que hace Puras en Navarra, y queda el PSN destrozado para tiempo. En Euskadi hemos leído a Patxi López, antes de la decisión de Ferraz, apoyar la opción de sus colegas navarros de formar gobierno con Nafarroa Bai. Manuel Huertas, después de Ferraz (EL CORREO, 16-8-07) viene a decir lo mismo. Pena perdida. Manda Madrid.

Si la cuestión estuviera en dilucidar quién gobernará en Madrid el año 2008, desde una perspectiva nacionalista, habría que decir que poco importa. Tanto al PP como al PSOE les interesan los grupos nacionalistas cuando no tienen mayoría absoluta pero, a la hora de la verdad, una vez su gobierno asegurado, el 'niet' es el mismo. (Aunque hace mucho que me ronda la cabeza la idea de un antiguo alto cargo de UCD que me dice, y repite, que solamente el PP, pero con el espíritu de UCD, podrá resolver la cuestión vasca, así como consiguió acabar con el servicio militar y el PSOE logró que España entrara en la OTAN, pero aún no he pensado suficientemente en esta perspectiva).

En realidad el problema es mucho más importante que saber si nos esperan cuatro años más de Zapatero o cuatro de Rajoy en La Moncloa, cuestión esta que, llevo meses diciéndolo, dependerá no poco, para más inri, de lo que haga ETA. El problema es resolver el nudo gordiano de la política: Quién es el sujeto político en una Europa que se está haciendo, y cómo se dilucida la capacidad de decisión de unos ciudadanos que lo son, al mismo tiempo pero con intensidad y sentimientos de pertenencia distintos, de una localidad, de una región, de un Estado, de Europa y del mundo entero. Mi apuesta está apuntada en las primeras líneas de este artículo (ya lo he comentado con más detalle en otros anteriores), y creo que coincide, al menos parcialmente, con la de Maragall, Imaz, gran parte del socialismo vasco y del socialismo catalán, de Pujol y Mas, de gentes del Bloque Galego y con algunos también de ERC, EA (Galdos y bastantes más), Aralar (Zabaleta cada vez más con talla de estadista) e IU, sin olvidar en el Partido Popular la apuesta de quienes sostienen, en vez de renegar, las formas de pensar y hacer política en la Transición. La mayoría de estos últimos están agazapados; otros, pocos, dando la cara, y no es cosa de nombrarlos aquí, aunque alguno muy significado esté en las portadas de los medios estos días.

Ciertamente este PSOE de Ferraz ha mostrado que no es gente de fiar. No cumple con la palabra dada. Siento la crudeza, pero hay que ser claro. Entiendo la tentación nacionalista de volver al esquema de Lizarra de 'acumulación de fuerzas'. Pero sería un gravísimo e imperdonable error. Es volver a mirar al pasado entreteniéndose excesivamente en avatares del presente. En Euskadi, tenemos dos problemas políticos mayores. El primero, la violencia y extorsión de ETA y su gente. Son quienes, al no poder lograr sus objetivos políticos por las vías democráticas, justifican el uso de la violencia para alcanzarlos. Con ellos sólo cabe deslegitimarlos incansablemente, con un diálogo inteligente también, y detener a los terroristas. El segundo, anterior y posterior a ETA, es de orden estrictamente político. Pero en la actualidad se sigue hablando de conceptos de soberanía e independencia. Así planteado el asunto, además de falso -pues ya no hay soberanías, menos aún independencias, absolutas- no aporta solución. Es muy sencillo de entender. Si se defiende que la soberanía reside en Madrid y que todo lo que decidamos los vascos debe llevar el refrendo posterior de Madrid, muchos vascos diremos que por qué. A lo sumo acataremos, pero nos revolveremos y, siempre que sea posible, no obedeceremos. Vean la neo-historia de las banderas. Ciertamente, las leyes hay que cumplirlas pero, pregunto, ¿por qué es más grave no poner la bandera española que incumplir las trasferencias del Estatuto de Gernika? Y ya no me vale que digan que son cosas distintas. Llevamos así treinta años.

Hay que mirar a largo plazo. Somos un pueblo viejo, como recuerda, con razón, Ibarretxe. Y, lo que es más importante, con voluntad de no querer diluirse en la pretendida globalidad. Bien al contrario, esta sociedad se dice y se siente mayoritariamente vasca y nacionalista, pero no es antiespañola a condición de que no le pisen el callo. Es preciso encontrar un entronque en España y en Europa desde la vasquidad, desde el mayoritario sentimiento de que somos, primera y básicamente, vascos, y queremos decidir nuestros asuntos, hasta donde sea posible en un mundo interdependiente, por nosotros mismos, como vascos. Necesitamos foros para avanzar en este objetivo y líderes, en Euskadi y en España, que miren al futuro. Por lo visto en esta legislatura, poco nos importa que gobierne Rajoy o Zapatero en Madrid en 2008. Pero será importante quién lidere el nacionalismo vasco: si el futuro presidente del PNV mirará al futuro de Euskadi concitando, una y mil veces, voluntades en la Euskadi también plural, o se quedará en el cortoplacismo, buscando, en el presente y el pasado inmediato, ejemplos para lanzar dardos contra el adversario.

Javier Elzo
Catedrático de Sociología en la Universidad de Deusto

domingo, 2 de diciembre de 2012

Manuel Seco de Arpe: músico, compositor


Manuel Seco de Arpe: músico, compositor

 

 
He de confesar que hasta este medio día no sabía ni el nombre de este músico. Pero, en la Basílica de Santa María, tras la misa de las 11,30 de los primeros sábados de mes nos regalan con una hora de música. Normalmente aprovechando, a decir de los entendidos, su maravilloso órgano. El concierto de hoy comenzaba con un “Prelude for Organ” (Estreno en España, rezaba el programa de mano) de Manuel Seco de Arpe. Quince o veinte minutos de una música que me ha atrapado a medida que la iba escuchando. ¡Qué maravilla!. Al término del concierto, que incluía obras vocales de Gounod, Frank, Mendelssohn y Haynd, me he permitido saludar al organista, Francisco Amaya, felicitándole por su intervención e interesándome por el autor. Me ha dicho, entre otras cosas, que era un músico que intentaba acercarse al público de hoy, que su música llegara a los oyentes. Al menos conmigo lo ha logrado y por la calidez de los aplausos no creo ser el único. Ya en casa, he entrado en Internet para saber algo del compositor. Pero eso es algo que también Ustedes pueden hacer. Así podrán tomar referencia de alguno de los discos con su música.

¿Se extinguirán los vascos en cien años?


¿Se extinguirán  los vascos en cien años?

 
(Una redacción muy recortada de este texto se publicó en El Diario Vasco el 24 de noviembre pasado)

 

Según datos publicados el pasado 19 de noviembre por el Instituto nacional de Estadística, y en la hipótesis de mantenerse las tendencias demográficas actuales, esto es la actual estructura poblacional y los comportamientos demográficos hoy observados, en los próximos años España continuaría registrando un paulatino descenso de la natalidad. Según el INE, en los próximos 40 años nacerían en España 14,6 millones de niños, un 24% menos que en los últimos 40.

Las cifras para Euskadi de 2010 muestran que hay 9,7 nacimientos por 1000 habitantes, dos décimas por debajo de las de 2008. En comparación con los datos correspondientes a 1975, en los que Euskadi gozaba de una tasa de natalidad elevada (19,1), se ha pasado prácticamente a tener la mitad de los hijos que hace 37 años. Eustat calificaba este descenso (DV 14/08/12) como un «cambio radical» y asegura que se ha producido de manera mucho más acusada que en otros territorios. Obviamente, las proyecciones del INE para España, sirven en líneas generales para Euskadi. Me parece que el tema exige atención urgente. 

La investigadora France Prioux que trabaja en el Instituto Nacional de Estudios Demográficos de Francia hace años declaró que “Italia, España, o Gran Bretaña, no tienen política familiar. Estos países estiman que las mujeres pueden tener hijos, al mismo tiempo que una actividad profesional total, sin ofrecerles los medios para ello. En Francia por el contrario la política familiar es bastante favorable en Francia. Permite a las mujeres tener hijos al mismo tiempo que trabajan mediante ayudas desde que tienen el primer hijo”. De hecho continua la investigadora, “Francia ha comprendido antes que otros países la necesidad de tener hijos. Al comienzo del siglo XX, al confrontarse a la perdida de natalidad, los políticos franceses se dieron cuenta de las consecuencias del envejecimiento de la población (entre otras cosas de que no se podrían pagar las pensiones)”. Hicieron dos cosas. Por un lado llamar a la inmigración que en la primera generación tienen más hijos y, en algunos casos, durante más generaciones por razones políticas, religiosas, y sobre todo de defensa de su identidad en el país de acogida. Por el otro “desarrollar las ayudas a las familias. Francia, continua Prioux, tiene una auténtica conciencia de la necesidad de sostener las familias con hijos, lo que estimula la natalidad. Los otros países de Europa comienzan a abrirse a esta idea” excepción hecha de los países nórdicos que llevan décadas haciendo política familiar.

La solución está inventada: no penalizar a los padres que decidan tener hijos con el quebranto laboral, luego económico, que supone dedicarse a su crianza y educación en los primeros años de su vida, particularmente en el primero. Un hijo, visto desde una perspectiva ramplonamente economicista es un bien para la sociedad. Es una inversión de primer orden para el futuro de la sociedad. Luego estimular su venida al mundo, con la actual tasa de natalidad de Euskadi o España, es una prioridad. Como es, también, una prioridad de primer orden que ese niño o niña, reciban un cuidado, un cariño y una educación de primer orden. No se ha inventado para ello nada mejor que unos padres, bien avenidos, y que apuesten por la educación de sus hijos. Las encuestas muestran que esa es la disposición de la gran mayoría de nuestros jóvenes, chicas y chicos, que quieren ser madres y padres y quieren, ellos mismos, educar a sus hijos en sus propios valores. Valores, dicho sea entre paréntesis, que se corresponden con los de la sociedad actual, adultos y jóvenes. Lo que no vale, como frecuente, errónea e injustamente se hace, es comparar a la juventud de hoy con la juventud de hace cuarenta sin comparar, al mismo tiempo, a la sociedad global de hoy con la sociedad global de hace cuarenta años.

Pero no dejemos solos a los jóvenes de hoy. La sociedad y las familias han cambiado. Es preciso que la sociedad adulta lo entienda, y entienda también que, si queremos que haya vascos autóctonos dentro de cien años, habrá que subir impuestos o retraer ayudas de otros conceptos. La pelota está en el alero del nuevo Parlamento Vasco.

Ahora que se va a formar en nuevo gobierno vasco me permito sugerir al nuevo lehendakaki que llame a algún demógrafo vasco en ejercicio en alguna de nuestras universidades y que le explique cómo se las arreglan por Europa para solventar la baja natalidad, o desnatalidad, si me permiten el palabro. Media hora bastaría.

sábado, 1 de diciembre de 2012

“Le Monde”, “El País” y las religiones


“Le Monde”, “El País” y las religiones


Esta mañana en el quiosco de la estación de Hendaya he comprado una revista mensual de crítica de discos y música, Diapasón, a la que he estado abonado muchos años pero, por la nefasta distribución entre España y Francia, me llegaba a casa, a menudo, a mediados de mes. Buscaba también un ejemplar extra del mensual “Le Monde des religions”, editado por el diario “Le Monde” y el semanario “La Vie”, sobre “La planète des chretiens” que también se vende en quioscos, en Francia, claro está, o en la Web. (www.lemondedesreligions.fr).
De vuelta a casa, en el Topo de Hendaya a Donosti, he venido leyéndolo con gusto. Son cien páginas bien documentadas por gente seria y no ideológicamente marcada.

¿Se imaginan algo así en España?. ¿Por ejemplo “El País de las religiones”, una revista mensual, con información, seria y actualizada, sobre el fenómeno religioso?. ¡Si al menos el diario "El País", imitara el rigor y ecuanimidad de la información religiosa de "Le Monde"!.