miércoles, 2 de mayo de 2012

El paso del Gobierno con los presos de ETA es positivo


JAVIER ELZO | Catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto

“El paso del Gobierno con los presos de ETA es positivo”


“Son muy pocos los etarras que se arrepienten de su actividad terrorista”

Luis R. Aizpeolea Madrid EL PAÍS 2 MAY 2012 - 19:27 CET2 (en el formato papel del 3 de mayo)

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Son excepcionales los casos de etarras cuyos hijos han seguido su estela. El vástago de Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera, y poco más. Javier Elzo (Beasain, 1942), prestigioso catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto, que ha realizado numerosos informes sobre la juventud vasca y la violencia, afirma que no hay ningún estudio específico sobre cómo explica un exetarra a su hijo su participación en actos violentos. Una película vasca, de próximo estreno, El cazador de dragones, escrita y producida por Ángel Amigo, se aproxima, por vez primera, al tema.

Lo que Elzo sí está en condiciones de asegurar, tras numerosos estudios, es que son la familia y el grupo de amigos los agentes claves de transmisión de la ideología de la izquierda abertzale a los jóvenes vascos, sobre todo si sus padres han estado encarcelados. No así las ikastolas, como se ha venido diciendo interesadamente desde algunos sectores.

Lo que ha sucedido estos años es que la mayoría de los exetarras no han transmitido a sus hijos el germen de la violencia, pero sí la ideología de la izquierda abertzale. “Son muy pocos los que se arrepienten de su actividad terrorista. Otros optan por ocultar su pasado, sobre todo en el caso de militantes que han tenido actividades discretas”, señala Elzo. Por eso considera un “paso positivo” la reciente propuesta del Gobierno de no exigir a los presos de ETA el arrepentimiento para su acercamiento a las cárceles vascas.

Pero la mayoría de los exmilitantes de ETA optan por la excusa o la justificación e, incluso, por el orgullo militante, cuya expresión llevada al paroxismo reflejan muchos de ellos en sus intervenciones durante sus juicios en la Audiencia Nacional. Fernando Reinares, en su libro Patriotas de la muerte, de la sesentena de exetarras que entrevistó no encontró ninguno que se arrepintiera.

“Algunos etarras que han abandonado la organización no han sido bien acogidos en su entorno personal, que tiende a magnificar su papel, sobre todo si han sido encarcelados”, señala el catedrático vasco. Esta no es una singularidad del terrorismo vasco, también sucede en el IRA —aún permanecen en la cárcel 39 presos irreductibles— e incluso en las Brigadas Rojas, que tuvieron aún menos apoyo popular. En el caso de Euskadi, los etarras han cesado su actividad terrorista sin haber logrado sus metas de una Euskal Herria unida, independiente, euskaldún y socialista. Han fracasado en esos objetivos, pero, precisa Elzo, no creen en su fracaso absoluto porque han conseguido crear “un potente movimiento social independentista y de izquierdas”, cuyos recientes resultados electorales —en municipales y generales— están a la vista. La clave de esta situación radica en la permanencia del apoyo a ETA del llamado “segundo círculo alrededor del núcleo central”. El núcleo central es la banda, que hoy en día, y ya desde antes del cese definitivo de la violencia, no pasa de las 50 personas; el primer círculo lo componían las personas que le servían de apoyo logístico, fuera para la comisión de actos terroristas o para mantener su infraestructura, que ha oscilado entre 3.000 y 5.000 personas.

Pero la singularidad de ETA, la que la ha diferenciado de las Brigadas Rojas o de los GRAPO, es el soporte social, el llamado “segundo círculo”, que explica, en gran medida, su persistencia durante tantos años. Elzo calcula en unas 50.000 las personas que mantienen ese soporte social de los terroristas, y no cree que variara sustancialmente después de la reanudación de la violencia por parte de ETA tras la amnistía de 1977. “Son quienes han legitimado el terrorismo de ETA”, señala Elzo. Y, por último, está el tercer círculo, el de los votantes, que ha variado entre 25.000 y 175.000 personas, en el que muchos de ellos cuestionan la violencia. “En la periferia de ETA hay un espacio, electoralmente indefinido, que a tenor de las circunstancias (treguas) suscita adhesiones, que se traducen en votos con la variabilidad que hemos visto”. Pero, subraya Elzo, lo máximo que ha logrado la izquierda abertzale es el 25% de los votos frente a un rechazo mayoritario y expreso del 75% de la población.

Para fortalecer ese clima de legitimación del terrorismo, la izquierda abertzale ha jugado con habilidad varias cartas que, a juicio de Elzo, explican su permanencia. Algunas, de impacto en la juventud, como la ecología o la lucha contra las drogas. Otras, que le han funcionado durante demasiado tiempo, como lanzar las sospechas sobre las víctimas de ETA, con el “algo habrá hecho”, así como la red de apoyo que ha logrado organizar en torno a los presos, con las visitas a organizadas de los familiares a las cárceles. Elzo considera que, en definitiva, la izquierda abertzale ha logrado crear una “sociedad paralela”.

Asimismo, ha sabido explotar los casos en los que el Estado no ha controlado la tortura y las condenas a etarras sin pruebas suficientes. Ha habido, también, errores políticos por parte de los partidos democráticos, como la ruptura del Pacto de Ajuria Enea, avanzados los años noventa, lo que implicó el enfrentamiento entre nacionalistas y no nacionalistas en vez de centrar los bloques entre violentos y no violentos.

La conclusión de Elzo es que “sin Batasuna, ETA no hubiera permanecido tanto tiempo” e, incluso, es la izquierda abertzale la que recoge la herencia política de los etarras a sus hijos o a otros que no lo son. Y es, por tanto, “la izquierda abertzale la que debe pedir perdón a la sociedad vasca en su conjunto y, más en particular, a las víctimas, por el inmenso daño que les ha causado en estos años pasados”.
Elzo cree, también, que como los presos de ETA no se van a arrepentir —“No van a admitir que su sacrificio de tantos años de cárcel no ha servido para nada”—, lo que debe hacerse es exigirles dos condiciones: el reconocimiento del daño causado y el compromiso de no volver a hacer uso de la violencia

miércoles, 4 de abril de 2012

El día después de los presos de ETA



 

El día después de los presos de ETA

(Publicado en el número de Abril de 2012 de Bake Hitzak, de Gesto por la Paz)
El 3 de noviembre del año pasado, luego quince días después de la declaración de ETA de abandono definitivo de la violencia, Iñigo Gurruchaga firmaba, como corresponsal de “El Diario Vasco” en Londres, un muy interesante artículo “El día después de los presos del IRA”, título que me ha inspirado el que encabeza estas líneas. El subtítulo de su artículo decía así: “mientras la cúpula se integró en la política, la mitad de los excarcelados creen que su vida era más fácil en prisión”.

lunes, 5 de marzo de 2012

Los adolescentes y jóvenes en la situación socioeconómica actual



Los adolescentes y jóvenes en la situación socioeconómica actual

(Texto para la Ponencia inaugural de la Jornada de Formación:”Escenarios de intervención con menores y jóvenes en riesgo social”. Organizada por el Área de Gobierno de Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid el día 5 de marzo de 2012)

En este texto nos proponemos abordar algunas de las cuestiones que consideramos centrales para comprender la situación de los menores, adolescentes y jóvenes españoles ya entrados en la segunda década del siglo XXI. Comenzamos, haciendo honor al titulo de esas páginas, por un aspecto muy relacionado con la situación socioeconómica actual, la fragilidad de los jóvenes ante la crisis que vivimos, que lo completamos en el siguiendo apartado con unas breves reflexiones sobre una opinión muy extendida de que nos encontramos ante la primera generación que vivirá peor que sus padres. En el tercer apartado abordamos el tema de la autoridad en la familia en la actualidad y en el cuarto la banalización de los consumos de productos psicóticos en la actual adolescencia, con un especial énfasis en el tema del alcohol.

Los dos apartados siguientes, con los que también podríamos haber comenzado estas páginas, contextualizan y sitúan muy bien, a nuestro juicio, la realidad del hacerse adultos de nuestros jóvenes. Por un lado, analizo, en el apartado quinto, una cuestión que, a nuestro juicio, no es suficientemente abordado en los estudio de juventud. Nos referimos a la aceleración vital a la que está sometida la sociedad actual. Un ejemplo de esta aceleración, y que tiene, sin embargo entidad propia, es la Era Internet en la que ya estamos y, pensando en los más jóvenes, en la profusión de las nuevas tecnologías de intercomunicación, las ya tan mentadas TICs. Será nuestro sexto apartado para dar paso, a modo de cierre de estas paginas, a una cuestión que llevamos trabajando hace años acerca de los valores a propugnar en las nuevas generaciones aunque, por falta de espacio, me he limitado solamente a uno de los valores, la “competencia personal” clave del futuro de cada miembro, de cada joven, de las nuevas generaciones. 


martes, 31 de enero de 2012

Valores, jovenes, drogas. Entrevista FAD






Entrevista Javier Elzo

“Valores, jóvenes y drogas”

(Publicada en la Web de la FAD en enero de 2012)


1. Es común referirse a “los valores de los jóvenes” como unos valores diferentes a los del resto de la sociedad, pero al observar los estudios específicos al respecto lo cierto es que la jerarquía de valores de adultos y jóvenes es muy similar… ¿Existen valores diferenciales, específicamente juveniles? ¿Cuáles serían en este momento?



jueves, 26 de enero de 2012

Alcohol y Adolescentes. Pasado, presente y futuro


Alcohol y Adolescentes. Pasado, presente y futuro


(Texto para la XX Jornada sobre Drogodependencia en Valencia el 26 de enero de 2012)
 

Tres aspectos distinguiré en este texto preparado para la XX Jornada sobre Drogodependencias organizada por la  Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, el Ayuntamiento de Valencia, la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana y la Universidad de Valencia, celebrada  en Aula Magna de su Facultad de Medicina.


En primer lugar me detendré, de forma breve, en un histórico de la evolución de los consumos de alcohol en España, en adultos y especialmente en jóvenes. En segundo lugar presentaré, esta vez con apoyatura de datos, los niveles de consumo de las dos últimas décadas y su evolución para terminar con unas reflexiones que, partiendo de la realidad de nuestros días, abordar algunas cuestiones de futuro que nos parece importante resaltar.
 

  1. Memento histórico del alcohol en nuestra sociedad.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Notas por la reconciliación de los vascos



Notas por la reconciliación de los vascos

(Publicado en la Revista Internacional de Estudios Vascos- RIEV-, numero 55-2, en Diciembre de 2010, paginas 395-416)
 Con un añadido de diciembre de 2011. En parte recoge mi intervención en la entrega del premio de Eusko Ikaskuntza- Caja Laboral de 2009


La novela de Bernardo Atxaga, “El hijo del acordeonista”[1] tiene la desagradable virtud de hacernos revivir, a los que tenemos la edad del autor, historias que la memoria, aunque quiera, no puede olvidar. Los años de plomo de la dictadura franquista, en el corazón de la Guipúzcoa rural o semiurbana, con escapadas a la capital, afloran en los personajes de Atxaga. La  lectura de su novela llega un momento en que se hace insoportable pues resulta difícil mantenerse en la posición del lector espectador y no sucumbir en la del lector que se identifica, si no con el personaje, ¿con qué personaje además?, sí con el paisanaje.

Uno recuerda, siendo niño, debía ser en los finales de los cuarenta o comienzos de los cincuenta, que en Urbasa además de jugar a pelota, hacer caminatas y comer tortilla de chorizo, nos tumbábamos al suelo para, sujetándonos por atrás los pies, asomarse al Balcón de Pilatos. Todavía hoy el vértigo me puede no sea mas que viendo un documental de esos que nos muestran a gentes escalando montañas verticales. Debió ser en alguna de aquellas visitas al Balcón de Pilatos cuando mi padre me dijo que en la guerra arrojaron no sé quienes a quienes a punta de bayoneta por el Balcón. Alguien, antes del despeñamiento, debió decir que, como cristiano que era, debía reconciliarse con sus ejecutores antes de morir, de tal suerte que dándole un último abrazo…mortal consiguió que ambos cayeran al precipicio. Nunca he sabido si esto es cierto o no. Tampoco lo he investigado pero, ha sido cierto para mi, tanto que tantos años después se me aparece como uno de los recuerdos que más han marcada mi infancia, mi juventud y mi vida entera.

Fueron años de plomo. Pocos después, durante varios años viví una experiencia que todavía sigue viva en mi memoria. Fue en Segura, pequeña localidad guipuzcoana, perdida a la sombra del Aitzgorri, donde dicen que una cacicada de un jauntxo del siglo XIX impidió que el tren de Madrid pasara por allí, lo que apartó a Segura de las rutas comerciales. El 2 de abril de 1956, un cura fuera de serie, Cesareo Elgarresta creó Radio Segura, todavía emitiendo. Allí íbamos a rezar el rosario, allí escuché por primera vez las rapsodias húngaras de Listz, hice pinitos en la radio. Al bajar la pendiente escalera de la emisora, nos dábamos de  bruces, en la calle del medio, Erdiko kalea, con el cuartelillo de la Guardia Civil. Entre mis amigos había uno que vivía en la casa del cura, en realidad recogido en la casa del cura pues sus padres, adineraros nacionalistas fueron expoliados tras la guerra civil. Solía ir a San Juan de Luz a estar con sus padres. En forma velada me fui enterando, como nos enterábamos entonces de las cosas, por briznas de frases escuchadas en las comidas familiares, en los silencios de mi amigo, en sus furtivas mirabas al bajar de la emisora y toparnos con el Guardia Civil….Hoy mi amigo no guarda rencor. Hace poco, también me decía, que no veía inconveniente alguno, bien al contrario, en que se erigiera un monolito en recuerdo de las víctimas de ETA. 

En la escuela nos obligaban a cantar el “cara al sol” al terminar el día y aunque yo no guardo mal recuerdo de mi maestro no puedo olvidar las lágrimas silenciosas de algunos de mis compañeros. Tampoco guardo mal recuerdo del Jefe local de Falange, creo que se decía así, que nos organizaba encuentros juveniles en un local que, después supe, había sido requisado al PNV y, hoy, es el batzoki de Beasain. Hace unos cuatro o cinco años aquel Jefe local, excelente persona, me abordó en San Sebastián para decirme que tenía unos documentos “de juventudes”, de “entonces” que quizás me pudieran servir. “Hicimos lo que pudimos, no todo lo hicimos mal” me medio susurro. Creo que no le presté la atención debida y nada más he vuelto a saber de él.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Los valores religiosos en la sociedad europea:

Los valores religiosos en la sociedad europea:
diagnóstico y visión de futuro



(Publicado en Javier Elzo, Francesc Torralba, Josep Maria Margenat "Cristianos en el mundo. Una presencia activa" Proemio de Joan-Enric Vives. (Pag. 17-61), Pagès editors, Lleida 2011, 132 páginas)
 

 

Introducción

En julio de 2006, merced a una huelga, esta vez de los pilotos de la Sepla y con el consabido retraso de Iberia, tuve una demora de tres horas en Barajas. Me acerqué a un expositor de libros en el aeropuerto y anoté la lista de títulos de libros que, en la estantería de "los más vendidos", tuvieran como tema alguna cuestión religiosa o para- religiosa. Estos eran los títulos: "La Biblia de barro", "La Sombra de Dios", "La conspiración de Asís", "Los pecados de la Biblia", "El Código da Vinci", "La Rosa de David", "El Himno de los demonios", "La Cena secreta", "Al Sur de la resurrección", "El último ritual", "A la sombra del Templo", "El Evangelio de Judas", "Caballeros de la Vera-Cruz", "Las Puertas del Paraíso", "Vaticano 2.035", "La sombra de la catedral" y "Las chicas del rosario". Diecisiete libros de temática religiosa o pseudo religiosa, en una estantería de los libros más vendidos de un aeropuerto, en una sociedad que se tiene por laica y secularizada es, como poco, algo sorprendente y llamativo. Dos años después, aun sin anotar de nuevo los títulos de los libros, me encontré con una realidad similar: gran profusión de libros pseudo-religiosos en las estanterías de la T4 madrileña, donde los expositores deben alquilarse a precio de oro. Cada día me pregunto con más fuerza si no tendremos que hablar de un entorno social post secular y resacralizado de lo religioso en la vieja Europa.