sábado, 29 de noviembre de 2014

Un olvido injustificable: “El abrazo de los muertos” de José de Arteche


Un olvido injustificable: “El abrazo de los muertos” de José de Arteche

 
José de Arteche es un escritor injustamente olvidado. Publicó más de veinte libros, de historia y de ensayo. Nació en Azpeitia el año 1906 y murió en Donosti el año 1971. Hasta un año antes de fallecer no pudo publicar el original de su obra “El abrazo de los muertos”, que es, en realidad, su propio diario de la guerra civil. Para él el más importante de sus libros.

Un amigo “xagutarra”, a propósito de mi último libro, “Tras la losa de ETA…” me envía algunos de los párrafos finales del libro de José de Arteche. Son escalofriantes. Léanlos, por favor:

“A los veinte años del comienzo de la guerra, asisto a una violenta discusión entre personas que militaron en un mismo campo en aquel entonces, pero ya profundamente separadas en la apreciación  de la tragedia.

Impresión desoladora. Nadie tiene ojos sino para considerar los crímenes ajenos; nadie tiene ojos para considerar los crímenes del campo propio. Es inútil hablar a estas alturas de cómo hubieran sucedido entonces las cosas si éstos, aquellos o los de más allá hubiesen obrado de esta, de la otra  o de aquella forma; la verdad más simple y pura es que la guerra civil del 36 al 39, es la guerra civil más espantosa de todos los tiempos.

Y es esto lo que los hombres de mi generación no quieren ver de ningún modo. Los hombres de mi generación no tienen remedio; se extinguirán sin querer confesar su tremendo pecado de cainísmo. Todos permanecen instalados en sus criminales puntos de partida. Nadie dice que hay que rectificar, nadie dice que hay que pedir perdón. (…)”

Duras palabras. Comprobarán que Arteche añoraba la reconciliación, nada más terminar la guerra civil. Tardó 31 años en poder escribir lo que pensaba. ETA, justo había comenzado su cruel estadística. Antes de la publicación del libro de José de Arteche ya tenía en su mochila tres asesinatos. ¿Nihil novo sub sole?. No creo. Estaban peor que ahora hace setenta, sesenta, cincuenta y cuarenta años…aunque sin la losa de ETA y lo que ello supuso. Gracias, aunque demasiado tarde ,al menos por mi parte, a José de Arteche por su lucidez.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Mis notas en la presentación del libro “Tras la losa de ETA"


Notas de Javier Elzo para la presentación del libro “Tras la losa de ETA. Por una sociedad vasca justa y reconciliada”

(Ed. PPC. 2014 a quien agradezco, sinceramente, que lo haya publicado)

 
Objetivo central del libro:


-        Este libro está pensado en clave de futuro. Cómo abordar la situación que se ha generado tras tantos años de dolor, desde la existencia de ETA particularmente, en los últimos cuarenta años. Mi punto focal, mi mayor preocupación en la reflexión, es cómo abordar la memoria justa, la memoria obligada de lo sucedido, para no caer ni en el olvido ni en la repetitiva rememoración paralizante del dolor padecido.

-        Cómo dar cuenta de esta realidad, cómo proyectar, en consecuencia, un futuro de concordia, reconciliación y convivencia, sin caer en equidistancia injustas, pero sin caer tampoco en la dinámica de vencedores y vencidos.
 

Tres partes en el libro, como si de una opera u oratorio se tratara:

 
1er Acto. La trama. Contiene dos capítulos

-        Un breve repaso a los cuatro actores globales de la sociedad actual:

o      la gran mayoría de la sociedad,

o      ETA, la izquierda abertzale y su mundo;

o      las victimas;

o      los reconciliadores

-        Seis actores individuales

o      José Mª Portell

o      Miguel Ángel Blanco

o      Txema Auzmendi

o      María Teresa Castells

o      Dos jóvenes

2º Acto. El personaje central de la trama: ETA. Contiene 4 capítulos

-        Del MLNV al EH Bildu, pasando por Sortu

-        La actitud de la sociedad vasca ante ETA

-        La actitud de la juventud vasca ante ETA

-        Cómo se han legitimado ETA y sus componentes a si mismos.

3er Acto: La sociedad vasca tras la losa de ETA

-        Sobre las víctimas y sus tipologías

o      El Informa base promovido por el Gobierno Vasco

o      El Mapa del Terror de Covite

o      La tortura en Euskadi

-        Sobre la reconciliación

o      ¿Tiene sentido hablar de reconciliación?

o      Condiciones para la reconciliación

o      Reflexiones sobre el perdón, sobre pedir perdonar y perdonar 

-        Mirando al futuro

o      Un terrorista habla con su hijo

o      Sobre la memoria justa, la memoria obligada.

o      Sobre las relaciones entre la identidad “idem” e “ipse” de lo vasco, como clave de futuro

o      Los agentes de reconciliación, hoy en Euskadi

 
Algunas ideas básicas del libro

-        ETA no representa al pueblo vasco. La expresión “ETA herria zurekin” es falsa

-        La violencia de ETA, el terrorismo de ETA, no es la consecuencia inevitable del conflicto vasco, sino la constatación, por parte de ETA y quienes la apoyan, de que no lograrían sus objetivos por medios pacíficos y democráticos. Su violencia es originaria y consecuencia de ser un movimiento totalitario de signo nacional-revolucionario, el MLNV. No estamos ante una violencia secundaria.

-        La violencia de ETA no es subsumible, diluible, en el magma de la violencia existente en el País Vasco.

-        La violencia de ETA no es la única violencia injusta que hemos padecido en el País Vasco, los últimos 40 años: el GAL, el Batallón Vasco Español, sin olvidar las innumerables torturas y malos tratos de algunos miembros de Fuerzas de Seguridad. Pero la violencia de ETA es la más grave, la más prologada, la que más víctimas mortales ha causado.

-        Además ETA se ha atribuido la representación del pueblo vasco y ha asesinado, aterrorizado, extorsionado etc., en nuestro nombre, en nombre del pueblo vasco. Así ETA ha escrito la página más negra de la historia del pueblo vasco. Pues, para colmo, lo ha hecho en su nombre y pretendiendo liberarnos.

-        Hay diferentes etapas y niveles en el “vivir con”: la coexistencia, la convivencia incompleta con zonas de sombra (no se habla del pasado en el tema de la violencia), la convivencia plena (asumiendo cada uno su historia personal). No otra cosa es el ejercicio o la apuesta de la reconciliación, poniendo en común diferentes historias y relatos del pasado, para compartir el dolor de los otros, sin recrearse ni retenerse en ese dolor, y así dar paso a la convivencia plena y auténtica.

-        Este libro está dedicado a los hacedores de concordia, convivencia y reconciliación. Cual manchas de aceite en diferentes puntos de la geografía vasca quizás consigan que la era post ETA no pueda equipararse a la era post-franquista donde triunfó el silencio del olvido. Olvido de victimarios y de víctimas.

-        Hay una memoria individual, como tal intransferible, una memoria colectiva que muchas veces corresponde a la memoria de una parte de la población y, por último, la memoria histórica, la que construyen con el tiempo los historiadores, aunque rara vez llegan a un mismo relato. Por eso en Euskadi es imposible pensar en único relato, pero sí en un relato compartido, en el sentido de que hemos sido capaces de escuchar el relato de los que piensan de forma diferente a la mía, a la de los “míos”.

-        Hay que buscar la memoria justa, el deber de memoria por la deuda contraída con los que más han sufrido, particularmente las víctimas de violencia injustas. Hay que superar la “memoria impedida”, la memoria que nos impide ver lo que hemos mal hecho o han mal hecho los “míos” tratando de ocultárnosla en la recámara de nuestra memoria para que no salga a flote, así como la “memoria manipulada”, la memoria con la que se pretende construir una identidad, por lo que magnificaremos lo que nuestros antepasados han hecho de positivo y ocultaremos lo negativo.

-        Para algunos la reconciliación contraviene a la justicia, y

o      la consideran innecesaria. La reconciliación es cosa de personas individuales. Se trata de algo privado e intersubjetivo.

o      la reconciliación es imposible, pues exige ir a la raíz del conflicto y llegar a una interpretación compartida de su origen, lo que la historia muestra que parece inviable

o      La reconciliación es una infidelidad a las víctimas que se pierden en el olvido.

o      La reconciliación es un sinsentido en el caso vasco donde nunca ha habido dos bandos sino uno que ha agredido y el otro que se ha defendido.

o      Algunas víctimas siente la reconciliación como una imposición humillante.

o      Para otros, reconciliación equivale a impunidad.

-        La reconciliación exige

o      Aceptar la totalidad de los hechos violentos. No limitarse a subrayar lo que “los nuestros”, “los míos” han padecido. También lo que “los otros” han sufrido.

o      No solamente reconocer el daño causado sino la afirmación de que nunca más se volverá a utilizar la violencia terrorista o la injusta violencia antiterrorista. La reconciliación exige una promesa de futuro. No se puede asesinar ni torturar en nombre de una idea.

o      La reconciliación exige, como condición “sine qua non”, la superación de la dialéctica “nosotros” y los “otros”.

o      La reconciliación exige reconocer, reparar y ayudar a las víctimas.

o      La reconciliación presupone una justicia justa

o      La reconciliación entre victimario y víctima exige del primero que pida perdón y de la víctima que esté dispuesta a aceptar su demanda de perdón

-        Para lograr la reconciliación a nivel social, hay que tener presente y superar el riesgo de la intolerancia. Me limito a dos citas:

o      A) Antony Beevor .(“El País” 26 de Junio de 2006) “Después de que Franco muriese en 1975, el mundo entero admiró el paso de España a una monarquía constitucional y a la democracia. Pero el proceso requirió que se llegase a lo que después se llamaría el pacto de olvido. Ningún general o torturador fue sometido a juicio. Ninguna comisión de la verdad analizó el pasado de España. (…..) Lo que España necesita ahora es un pacto de recuerdo, no de olvido, pero debe enfocar la memoria de un modo que evite los fantasmas propagandísticos del pasado que se alimentan a sí mismos; que reconozca libremente las peligrosas consecuencias de negarse a transigir. Los españoles tienen muchas y grandes virtudes, especialmente la generosidad, la imaginación, el sentido del humor, el valor, el orgullo y la determinación. Pero no suelen distinguirse por intentar comprender el punto de vista del adversario. Es un vicio infravalorado. La tragedia de la Guerra Civil es sin duda el recordatorio más fuerte del peligro de despreciarlo”.

o      B) Más cercano en el tiempo. Javier Cercas (“El País” Babelia 15/11/14). “Yo creo que , desde hace siglos, el mayor problema de este país (piensa en Catalunya y en España) es la intolerancia: nuestra incapacidad para mantener un diálogo civilizado sobre las cosas para aceptar la discrepancia….la catástrofe de nuestro país (consiste en que) si tu no piensas lo mismo que yo, cojo un garrote y te lo parto en la cabeza”

o      Hago mías las palabras de Beevor y de Cercas y las aplico, “mutatis mutandis” a Euskadi. Este libro es un esfuerzo para, en Euskadi, superar la intolerancia y propugnar la escucha del adversario. Sin menoscabo de la justicia, simplemente, justa.

-        En Euskadi la reconciliación ya tiene camino andado: lo expreso con detalle en las últimas páginas del libro. Baste recordar aquí los nombres (pidiendo de entrada excusas por los olvidos) de Gesto por la paz, Bakeaz, Gernika Gogoratu, Denon Artean, Lokarri, Fundación Fernando Buesa y los dos organismos dependientes del Gobierno, liberados uno por Maixabel Lasa con el apoyo constante de Txema Urkijo y en la actualidad por Jonan Fernández. Todo ello sin olvidar los encuentros restaurativos, el Plan Nanclares, la experiencia Gleencree…

-        A lo que hay que añadir un número importante de pequeños grupos de personas, repartidos a lo largo de la geografía de la CAV y de Navarra que, desde historias y relatos personales distintos, han decidido compartirlos en un ejercicio de encuentro, concordia y, si fuera preciso, reconciliación. En mi libro señalo, explícitamente, trece grupos. Ya el libro cerrado he sabido que hay bastantes más.

-        Es, en gran parte, en base a estas experiencias de encuentros de grupos de diferentes por lo que confío que la era “tras la losa de ETA” no se asemeje a la era “tras la losa de Franco”

Texto utilizado en

. Donostia el 18 de noviembre de 2014 en el Museo San Telmo, en Mesa redonda compartida con Iñaki García Arrizabalaga e Iñigo Lamarka, y José María Felices de la editorial SM-PPC.

. Bilbao el 19 de noviembre de 2014 en una sesión de Deusto Forum compartiendo Mesa con Galo Bilbao y Jesús Loza, y José María Felices de la editorial SM-PPC, presidiendo el acto José Luis del Val, Presidente de Deusto Forum de la Universidad de Deusto. En Deusto inicié mi intervención con estas palabras: No puedo comenzar, hoy, aquí, en Deusto Forum, sin recordar, con emocionado agradecimiento, los once años de trabajo, en mi querida  Universidad de Deusto, precisamente coordinando las labores del Forum. Eskerrik asko.

Ongi etorri, Mani!. Cuando nace un nieto


Ongi etorri, Mani
 

¿Por qué traer hijos a un mundo que se presenta, con frecuencia, hostil, inhóspito e incierto donde el futuro no está, en lo más mínimo, asegurado?. ¿Por qué traer hijos cuando se dice que será la primera generación que vivirá peor que sus padres?. ¿Por qué cuando ya no vale aquello de que vienen de penalty, por un descuido de sus padres, con la profusión de medios anticonceptivos que tenemos y, si a pesar de todo, descuido hay, la interrupción del embarazo está asegurada en las diez o doce primeras semanas del embrión?.

Ciertamente los estudios sociológicos, más aun los demográficos, muestran que las tasas de natalidad en casi toda Europa occidental no permiten la reproducción de la especie. Medio en broma, medio en serio, he solido decir y escribir que, si las actuales tasas de fertilidad entre los autóctonos en Euskadi siguen como están, en unas cuantas generaciones la cuestión vasca se difuminara pues ya no habrá vascos: nos diluiremos en el magma de Europa occidental. Puestas así las cosas Otegi no llegará a tiempo ni a plantear, menos aún pretender, “su” independencia para Euskadi. (Lo de la “ética revolucionaria” me ha impactado. ¿Todavía sueñan con los viejos tiempos del Iraultza ala hil?). Ciertamente no sería el primer pueblo que desapareciera en la historia. Pero, a mí al menos, eso me escuece.

Pues, en estas, aparece Mani. A mil kilómetros de Euskadi, pero su madre, nuestra hija, es vasca y orgullosa de serlo. Tanto que no solamente nos pide que nos dirijamos a Mani en euskera sino que su marido, un puro francés nacido en un lugar emblemático de la resistencia francesa al invasor nazi, ha decidido aprender euskera con un argumento tumbativo: quiere entender lo que su madre le cuente a Mani cuando se dirija a su hijo, obviamente en euskera. Tanto que, él solo, el padre de Mani, estudió el Bakarka 2 y durante quince días se encerró en un barnetegi. Y ya se expresa en euskera.

Y Mani vino al mundo un 16 de octubre en un hospital de Grenoble, en medio de cuidados mil, normas dos mil y atenciones infinitas. ¡Pobre criatura!: cuando le despertaban para ponerle el termómetro me permitió constatar que, ya con dos días de vida, tenía el nervio de su madre y el de su abuela, dos vascas de las de siempre. Mani es un crío determinado. ¡Cómo grita cuando tiene hambre buscando el pecho de su madre!. Su acusado mentón, la frente despierta, el moflete un tanto pronunciado me hizo pensar en el joven Whiston Churchill, quizás porque visioné un programa recientemente en la TV dedicado a la figura del premier británico. Cosas de abuelo. A mi no se me parece en absoluto, para tranquilidad de su madre: no tiene mi nariz.

Me preguntaba al comienzo de estas líneas por qué traer hijos a este mundo, tan incierto, en el que, digámoslo claramente, en Euskadi, en España y en gran parte de los países europeos la ayuda a la familia es sencillamente ridícula, siendo la excepción, precisamente, Francia. De ahí en gran parte que tengan casi asegurada la reproducción: 2,0 hijos por madre en edad fértil. En Euskadi debemos andar por 1,3 o 1,4.  

Hace varios años, en diferentes foros, reflexioné sobre el papel crucial de la educación en la primera infancia y, más en concreto, en el primer año de vida de un niño o niña. Lo hice, en parte, de la mano de Gösta Esping-Andersen, sociólogo danés mundialmente reconocido como uno de los grandes expertos en el modelo social europeo. Acababa de publicar un libro, corto y excelente, “Los tres grandes retos del estado de bienestar” (Ariel, Barcelona 2010). Señalaba estos: el cambio del papel de la mujer en la sociedad, promover la real igualdad de oportunidades de los niños y garantizar las prestaciones a los jubilados del futuro.

En la pagina 94 del libro podemos leer: “he tratado de sintetizar lo que sabemos a propósito del aprendizaje en la primera infancia. En primer lugar que hacer cuidar al niño fuera del domicilio durante el primer año de vida puede perjudicar su desarrollo futuro (aunque añadía inmediatamente que) si el cuidado exterior es de buena calidad (el autor piensa en las guarderías), sus efectos sobre los resultados escolares de los niños son manifiestamente positivos, sobretodo para los niños menos privilegiados. Positivos también, después de la escuela, ya en la edad adulta”.

El niño es un bien social de primer orden. No es fácil cuantificarlo con exactitud. Los pocos estudios realizados vienen de EEUU y es complicado trasladarlos a Europa. Así y todo es muy llamativo constatar que “el precio de un año de encarcelamiento en EEUU se mueve alrededor de los 50.000 dólares, precio que resulta ser equivalente al de un año de estudios en Harvard” o que “la pobreza infantil engendra en EEUU costes sociales equivalentes al 4% del PIB, resultado del vínculo entre pobreza, fracaso escolar y delincuencia social”. (P.60).

En otras palabras, invertir en la educación de los niños, particularmente en el primer año de su vida, no es solamente un asunto de solidaridad. Es también inversión social de futuro. Hay que ayudar a los padres más desfavorecidos, especialmente a las unidades familiares monoparentales que, en su gran mayoría, son mujeres con niños a cargo. Ayudar quiere decir un salario, al menos durante los doce primeros meses de vida de su hijo (si lo consagra a su educación), salario que se contabilice a la hora de su jubilación y pensión correspondiente, como año trabajado. Ayudar supone fomentar sistemas de guarderías con amplio horario, también los fines de semana pues, también los padres tienen que descansar para bien educar a sus hijos.

Si ustedes piensan que esto solamente lo pueden hacer los países ricos les diría que allí donde están en ello (no necesariamente los de mayor poder adquisitivo “per capita”) disminuyen las diferencias entre las clases sociales y se reduce la pobreza, la marginalidad y la delincuencia. Invertir en la educación de un niño de un núcleo familiar sin recursos, ayudando a sus padres, es invertir en el futuro de la sociedad.

Mani ha tenido la fortuna de nacer en una familia moderna, internacional, abierta a la globalización, con dos padres que se quieren, mucho, y que le adoran. Es un privilegiado. Está en buenas manos hasta que, ya adulto, con los valores que sus padres le hayan transmitido, decida su vida por sí mismo. Mani es un franco-euskaldun que lleva el nombre de una figura emblemática del siglo III d. c. al que el inmenso Amin Maalouf consagra el segundo de sus libros, “Los Jardines de la luz”, Alianza 2003). Mani buscó siempre la verdad sin querer imponerla a nadie. Era creyente por libre, respetuoso de las demás creencias. Mani es un nombre sanscrito, una lengua ya muerta, que se traduce por bijou en francés, joya en castellano, gem en inglés, bitxia en euskera. Eta, benetan, Mani, izugarrizko bitxi bat da. Ongi etorri gure mundua, Mani.

Grenoble 16 de octubre de 2014 - Donostia 30 de octubre de 2014

Publicado en DEIA y en Noticias de Gipuzkoa el 2 de noviembre de 2014

 

domingo, 26 de octubre de 2014

Otegi y la ética revolucionaria


Otegi y la ética revolucionaria

26/10/14

En una entrevista que le hacen en Berria, que conozco por el resumen de la agencia EFE del día de hoy, leo que “Otegi responde a quienes, como el PNV, le exigen una revisión ética de su actuación, y sostiene que la izquierda abertzale habla de una "ética revolucionaria", cuyos principios no son los de la "ética burguesa".

Aunque citando a Fidel Castro señala que todo revolucionario que luche por otra sociedad "debe apostar por la vía que menos sufrimiento humano provoque".

El azar ha querido que estos días esté leyendo en mi ebook El hombre que amaba a los perros” de Leonardo Padura, un relato novelado de Trotsky, expulsado por Stalin de la Unión Soviética, y de su asesinato, ordenado por Stalin, por Ramón Mercader. Hay cosas del libro que ponen los pelos de punta. Por ejemplo cuando hablan de ética revolucionaria. He aquí un par de perlas.

La rebelión de Kronstadt de 1921 contra el gobierno de la República Socialista Soviética Rusa fue la última gran rebelión en Rusia en contra del dominio bolchevique. Escribe Padura que “en Kronstadt —Liev Davídovich Trotsky bien lo sabía— la Revolución había comenzado a devorar a sus propios hijos y a él le había correspondido el triste honor de haber dado la orden que inauguró el banquete. La inflexibilidad con que había actuado (generalmente apoyado por Lenin) quizás se justificaba en aquellos años. Pero ahora, al revisar sus actitudes, no podía dejar de preguntarse si, de haber tenido la desvergüenza y la astucia necesarias para abalanzarse sobre el poder tras la muerte de Lenin, no habría terminado convirtiéndose, él también, en un zar pseudocomunista. ¿No habría enarbolado las justificaciones de la supervivencia de la Revolución para aplastar rivales, como en 1918 las utilizó Lenin para ilegalizar los partidos que junto a los bolcheviques habían luchado por la Revolución? ¿Habría sido capaz de sostener la pertinencia democrática de una oposición, de facciones dentro del Partido, de una prensa sin censura?”
 

En otro parte del relato, Leonardo Padura pone en boca del instructor de Ramón Mercader estas terribles palabras: “El individuo no es una unidad irrepetible, sino un concepto que se suma y forma la masa, que sí es real. Pero el hombre en cuanto individuo no es sagrado y, por tanto, es prescindible. Por eso hemos arremetido contra todas las religiones, especialmente el cristianismo, que dice esa tontería de que el hombre está hecho a semejanza de Dios. Eso nos permite ser impíos, deshacernos de la compasión que engendra toda piedad: el pecado no existe. ¿Sabes lo que eso significa?... Es mejor que ni tú ni yo tengamos un nombre verdadero y que nos olvidemos de que alguna vez tuvimos uno. ¿Iván, Fiódor, Leonid? Es la misma mierda, es nada. Nomina odiosa sunt. Importa el sueño, no el hombre, y menos aún el nombre. Nadie es importante, todos somos prescindibles... Y si tú llegas a tocar la gloria revolucionaria, lo harás sin tener un nombre real. Quizás nunca más lo tengas. Pero serás una parte formidable del sueño más grande que ha tenido la humanidad”
 

Por eso he dicho siempre, y lo detallo en mi último libro, “Tras la losa de ETA” (PPC 2014) que la violencia de ETA se explica, también, porque para ellos la idea es más importante que la persona, y si una persona se pone, y opone, en su camino a la idea revolucionario debe desaparecer. ¡Iraultza ala hil!, (¡Revolución o muerte!). ¿Recuerdan?
 

Mi ética "burguesa" me dice que Otegui debe salir de la cárcel, la misma ética que me impele a luchar para que nunca conquiste el poder y pretenda aplicar la ética revolucionaria. Acabaría conmigo y con los que pensamos que los individuos somos personas con derechos inalienables.

viernes, 24 de octubre de 2014

Rozhdestvensky comenta a Rozhdestvensky en su Romeo y Julieta de Tchaikovsky


Rozhdestvensky comenta a Rozhdestvensky su Romeo y Julieta de Tchaikovsky


¡Qué experiencia!.¡ Qué deleite!. ¡Qué liberación!. ¡Qué sublimación!. ¡ Gennadi Rozhdestvensky, se ve y comenta su propia interpretación del Romeo y Julieta de Tchaikovsky!. Todo lo que hay de sobriedad en su dirección hay de emoción, apenas contenida, en su rostro, mientras contempla su propia interpretación. El tema de amor entre Romeo y Julieta, en la parte central del poema sinfónico, le hace exclamar a Rozhdestvensky, con una visión acuosa por las incipientes lágrimas, que “es imposible quedar insensible ante esta melodía”. ¡Y tanto!, que diria una catalán.

De vuelta de Madrid, tras conversar con Iñaki Gabilondo- ¡gracias Iñaki!- sobre el futuro de la convivencia en Euskadi a propósito de mi libro “La losa de ETA” y de haber participado en otra reunión de la Comisión sobre el Memorial de Victimas del Terrorismo, el film que Bruno Monsaigeon dedica a Rozhdestvensky “Profession Conductor” que he visionado en Youtube, me ha liberado la mente ante un genio de la dirección de orquesta. Hace años le escuché una memorable 4ª de Chostakovitch y el pasado 16 de Octubre, siempre en la sala Pleyel, de viaje a Grenoble a ver a mi nieto recién nacido, su sinfonía 15, de nuevo inmensa, aun sin llegar a la 4ª de hace años. No puedo no traerlo a mi blog. Para escribir sobre la venida de mi nieto a este mundo, necesito más reposo.

martes, 7 de octubre de 2014

Es la innovación factor de progreso social?


¿Es la innovación factor de progreso social?
 

El sábado 20 y domingo 21 del pasado mes de septiembre asistí en París a una serie de conferencias, mesas redondas, entrevistas, etc., que el diario “Le Monde” organizó bajo el título genérico de “El mundo de mañana: hablemos de ello, hoy”. En total unos 20 eventos en dos lugares distintos (consultables en la web de Le Monde). El precio del billete, para acceder a cada evento seleccionado, costaba 13 €, 9 € a los mayores de 65 años y 8 € a los que estamos abonados al cotidiano. Yo me apunté a cinco eventos pero, muy cansado, solamente asistí a cuatro. Estos: “las metamorfosis de la familia”; ¿es la innovación un factor de progreso social?; “La Europa de mañana” y “Se podrá, todavía creer en Dios”. Me pareció un sistema excelente para la gente que, de verdad, está interesada en una serie de temas. Se llevan conferenciantes de primer nivel pero, para escucharles y discutir con ellos, hay que pagar. Y los actos comienzan el sábado a las 9 de la mañana y terminan el domingo a las 7 de la tarde.
 

Cada uno de los cuatro eventos a los que asistí, con verdadera fruición, dada la altura de los conferenciantes, da pie para escribir un artículo, más largo incluso del que aquí redacto. Pero la experiencia me dice que los textos demasiado largos son menos leídos. Me he decantado por trasladarles hoy, parte de los debates que animaron la cuestión de si la innovación es un factor de progreso social.

El tema dio lugar a un encendido debate, entre los propios intervinientes en la Mesa Redonda, y después con el numeroso público asistente a la sesión, sesión que, tras haberse interrumpido pues a continuación en la misma sala se abordaba otro tema, continuó sus debates en los pasillos. Con promesa de los organizadores de « Le Monde » de que el tema volvería entre los que se tratarían en Septiembre de 2015, pues ya se daba por hecho que la experiencia del año actual, habiendo sido un éxito total, exigía una prolongación, al menos anual.


Pero, ¿quien hubiera puesto en duda, al término del siglo pasado que la innovación no fuera un factor de progreso social?. Era un evidencia indiscutida e indiscutible, aunque algunos nos empeñamos en señalar, en medio de un displicente silencio, que también percibíamos innovaciones regresivas. Por ejemplo la manía de construir edificios tontos, de los llamados inteligentes, donde nunca corre aire fresco, incluso en zonas donde el aire era limpio y renovado por estar la zona próxima al mar. En Euskadi sin ir más lejos.


Lo que se planteaba en Paris era como cabía hablar de progreso social cuando las desigualdades sociales iban en aumento, con las tasas de paro tan enormes en tantos países, cuando las amenazas del cambio climático son ya una realidad, cuando un hombre como Bill Gates acababa de declarar que de ahora al año 2035 los autómatas van a reemplazar gran parte de las profesiones (la de enfermería, apuntó un interviniente en el debate; por ejemplo). En Informática, ¿quien no percibe ya que hemos perdido toda privacidad, cuando no libertad?. Lean, por ejemplo, a Evgeny Morozov  o a Nicholas Carr (aun con sus puntas de exageración). Solamente nos salva a la inmensa mayoría de ciudadanos que no somos tan importantes como para que los amos del mundo tengan que pagar a tantos controladores-vigilantes-castigadores para detectar lo que hagamos o dejemos de hacer frente a la pantalla de nuestro ordenador o en nuestras vidas. En fin, ¿no será necesario cambiar el modelo económico, de financiero a productivo, de ilimitado a controlado, de com-petidor a con-currente? ¿No habrá que reflexionar como lo hace Dominique Meda, una de las personas que conformaban la Mesa de Debate, en su libro de gran éxito en Francia titulado “El mito del crecimiento?.


No crean Ustedes que los componentes de la Mesa eran revolucionarios de izquierdas, menos aun nostálgicos de un tiempo pasado que cual arcadia feliz el progreso hubiera destruido. No. Eran gente sesuda y con los pies en el suelo. Además de Domique Meda, filósofa y socióloga, estaban en la Mesa la física Hélêne Langevin, nieta de Pierre y Marie Curie que con sus 87 años de edad mostró una vivacidad y clarividencia asombrosas, Laurent Alexandre, cirujano y urólogo, pero también licenciado en Ciencias Políticas y en la actualidad fundador de la sociedad DNA Visión, una sociedad dedicada a la secuenciación del ADN. Nos impacto a todos y volveré a él en el marco de estas líneas. Bernard Sahla, Diplomado en la Escuela Politécnica y en la actualidad Director de EDF (electricidad de Francia) que sudó lo suyo cuando se le preguntó, con reiteración, sobre el recibo de la luz y, por ultimo, un curioso e inteligentísimo “matemático dandy” (así se presenta y así viste), Cédric Villani, que abríó el debate distinguiendo descubrimiento, invención e innovación y lo cerró con esta pregunta: ¿para que les sirvió la innovación a los aborígenes, indígenas que habitaban las americas cuando los europeos los masacraron, diezmaron y los encerraron en reductos indios?. Porque no todos los trataron como los jesuitas en las Reducciones, como tuve ocasión de volver a comprobar, recientemente, visitando la excelente exposición “ad hoc” que han montado los jesuitas en Javier (cerrado hasta marzo).


Hèléne Langevin hizo un canto a la investigación básica. Fue muy dura con la burocratización en la que viven los actuales investigadores pues les piden “innovar rápido y pensando en su rentabilidad en el mercado” de tal suerte que les atosigan con papeles a rellenar, trimestralmente, con el objetivo fundamental de saber en qué momento se encuentran en su búsqueda de una innovación financieramente sostenible por su validación en el mercado de lo que sea. Hoy se exige de la investigación su aplicabilidad inmediata, directa y contable. “Con ese planteamiento mis abuelos no hubieran inventado nada”, concluyó Langevin, en medio de un atronador aplauso.


Laurent Alexandre, que trabaja en la secuenciación del ADN, afirmó que en la actualidad por 10 dólares se puede cambiar nuestro ADN y que el poder que hemos adquirido sobre nosotros mismos es enorme, que ese poder está en pocas manos, (Sylicon Valey y algunos chinos) y que ya hemos entrado en una sociedad eugenésica. Ahora en el segundo día de vida de un embrión (apenas el cigoto formado) se puede (en determinados lugares) detectar las posibles malformaciones del embrión y proceder a su eliminación. Pero no solamente eso, empieza a ser posible manipular el embrión para  que salgan “chicos rubios con ojos azules” o producir Bill Gates en cadena, esto es, personas superinteligentes. Añadió que ya hay un equipo en China trabajando en este empeño. Me vino a la cabeza mi lectura adolescente de “El Mundo feliz” de Aldous Huxley. Sostuvo Alexandre también que en este siglo llegaremos a la “inteligencia artificial fuerte”, lo que significa una inteligencia que tenga conciencia de si misma: la robótica inteligente y consciente. 

Salimos acongojonados. Cedo el final de mi texto a Edgar Morin que dijo en su intervención en otra sesión que “la mundialización es un movimiento totalmente incontrolado pues está propulsado por la ciencia a su vez incontrolada (¿Incontrolable? me permito preguntar). La técnica incontrolada sirve básicamente para esclavizar al hombre. La economía está igualmente incontrolada. Nos dirigimos a diversas catástrofes. El futuro más probable es angustioso. Mi esperanza se basa en el hecho de que cuanto más cerca estemos del peligro, mayor es la toma de conciencia. El miedo a desalentarme me tonifica”, concluyó Edgar Morin. Tiene 93 años de edad.

 

 

(Publicado en Ssociólogos el 02/10/14)

domingo, 28 de septiembre de 2014

La “dictadura tecnológica” (y unos comentarios de Evgeny Morozov)


La “dictadura tecnológica” (y unos comentarios de Evgeny Morozov)

28/09/14

Hace ya tiempo que vengo escribiendo sobre la “dictadura tecnológica”. El pasado sábado 20 de Septiembre escuché algo similar en el debate “L´Innovation, facteur de progrés social?” en el marco de los debates, encuentros, entrevistas etc., que organizó en París “Le Monde” (bajo el titulo de Le Monde-Festival. Rencontres pour le monde de demain”) el fin de semana del 20 y 21 de septiembre. La formula utilizada, unos veinte eventos en dos sitios distintos, con precio de entrada para cada evento (13 €, 9 € para los jubilados y 8€ para los que estamos suscritos al cotidiano) me parece un modelo a imitar. Preparo, probablemente para publicar en el grupo Noticias, algunas reflexiones que me suscitaron los eventos a los que acudí.
Pero aquí trascribo, en su integridad, una información sobre el trabajo de Evgeny Morozov que leo en “La Vanguardia” de hoy (por cierto vale la pena que lean también su editorial y lo comparen con la que publica el día de hoy “El País”. Retrata a los dos periódicos), y que va en el sentido de lo que vengo afirmando sobre la dictadura tecnológica en la que estamos inmersos. Pero además Evgeny Morozov nos indica quien/es manejan los hilos de la dictadura que nos invade. Pero, ¡ay!, no dice nada de cómo liberarse de ella. Es una aporía angustiosa a la que no quisiera acostumbrarme y limitarme a leer novelas policíacas.  

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De “La Vanguardia” del 28/09/14
El escritor Evgeny Morozov desmonta la visión optimista de la red y alerta de la concentración de poder de Silicon Valley

"Google vende nuestra vida"
Maite Gutiérrez en Tendencias La Vanguardia | 28/09/2014 - 00:00h

INTIMIDAD PERDIDA "Estas compañías quieren saberlo todo sobre nosotros por su beneficio económico"

 

TIRANÍA 2.0 Describe las redes sociales como un instrumento al servicio de dictadores

Evgeny Morozov no destaca por su cordialidad. Rehúye la mirada y cuando se discrepa con él se exalta y grita. Su carácter agrio trasluce en sus escritos, tanto personales como profesionales. En su cuenta de Twitter ha dejado este epígrafe: "Hay tontos útiles, mira a tu alrededor", y acusa a los que le siguen de no captar el "sarcasmo latente" de sus ingeniosos comentarios. Pero este bielorruso de sólo 30 años parece ser un gruñón necesario, afirman incluso sus más acérrimos detractores. Pese a que la mayoría de los artículos que publica en diarios de todo el mundo son pequeñas variaciones del mismo discurso, ha conseguido construir una teoría que desmonta los mitos sobre internet y el negocio de la tecnología.

El jueves estuvo en Barcelona, donde participó en el ciclo de conferencias Futur(s), organizado por el Ateneu Barcelonès y la Obra Social La Caixa. ¿Y cómo es el futuro según Morozov? Distópico, una sociedad controlada por la "mafia" de Silicon Valley, donde los regímenes totalitarios acrecientan su poder gracias a la conexión y las redes sociales y la población sucumbe ante tontadas tecnológicas. Alienados pero felices. Menos él.

"El problema es la estructura de la red, la manera en la que ahora está establecida internet y en como hemos decidido organizar la comunicación, implicando a empresas de Silicon Valley que lo saben todo sobre nosotros, cómo hablamos, cómo nos reunimos, pronto cómo conducimos o cómo cocinamos. Ahora Google ha pasado al campo de los coches inteligentes, detectores de humos inteligentes en tu baño o cocina y gafas inteligentes. Ellos quieren estar presentes en todos los aspectos de la realidad, y lo hacen buscando su único beneficio económico. Quieren saberlo todo sobre nosotros. Toda nuestra vida está en venta". Morozov acaba la frase mirando al infinito.

Este investigador de las implicaciones políticas y sociales del uso de la red ha plasmado sus análisis en dos libros. En The net delusion (2011) refuta la creencia extendida de que las redes sociales fomentan el cambio político en todo el mundo. Al contrario, afirma, contribuyen a la construcción de una suerte de Stasi digital donde los mayores beneficiarios son los regímenes opresores. "Si hay protestas y manifestaciones, esto amenaza al régimen. Y entonces limitan el acceso a la red o a la información para cortar la protesta. Pero una vez la rebelión se diluye con la ayuda del ejército, el estado o el régimen quieren controlar a esta masa de gente que amenaza el estatus quo. Y el flujo de información que se produce a través de las redes sociales proporciona una cantidad ingente de datos sobre ellos". Espiar, pues, nunca resultó tan fácil. El discurso oficial define las redes sociales como un instrumento que permite la organización desde la base y la presión al poder. Morozov sólo ve herramientas que facilitan la santa trinidad del autoritarismo: vigilancia, censura y propaganda -él tiene una cuenta en Twitter; en Facebook, no-. El ocaso de las primaveras árabes o la fallida "revolución" iraní del 2009 -bautizada como revolución Twitter- sustentarían esta tesis, según sus seguidores. ¿Qué cambios políticos o sociales han provocado realmente las redes sociales? ¿Dónde está su efecto liberador?

Otro episodio que reforzaría su discurso es el del espionaje masivo perpetrado por la NSA. Y aquí entra en juego su blanco predilecto: Google y empresas del estilo. En su segunda obra -To save everything, click here (2013)- sigue con su crítica del sistema internet y ataca todo lo que sale de Silicon Valley. El leitmotiv del libro: creerse que internet o las tecnologías lo solucionarán todo es de tontos, si no perverso. Aparte de los grandes buscadores, redes sociales y otros negocios, destroza conceptos como las smartcities, el crowdfunding, la gamificación o las conferencias TED -pese haber participado en ellas-. "Internet no es un fenómeno con su propia lógica, sino que se acomoda a las relaciones sociales y políticas preexistentes". señala. Por lo tanto, no mejora nada per se.

Y en este contexto, empresas como Google sacan provecho, fagocitando el valor de otros modelos de negocio con la complicidad -por pasivos- de sus usuarios. ¿Qué hacer? Aparte de ser escéptico y ejercer de troll tecnológico, Morozov no propone soluciones o alternativas. Quizás se podría empezar cambiando de buscador -arriba, ideas-.