lunes, 31 de diciembre de 2012

Dos agnósticos ante el Dios de Jesús


Dos agnósticos ante el Dios de Jesús


1.     Luc Ferry

“Yo no soy creyente, pero siempre digo que, de todos los libros, si tuviera que escoger uno como se dice, para la isla desierta, es el Evangelio de Juan el que escogería, sin duda alguna. La única cosa que me falta es la fe.

La sola objeción que mantengo ante la religión cristiana (….) es que es demasiado hermosa para ser verdadera (c´est que c´est trop beau pour être vrai)”.

Luc Ferry en (Luc Ferry y Lucien Jerphagnon), “La tentation du christianisme”. Le livre de poche, Grasset, Paris 2009, paginas 110-111

2. Amin Maalouf

 “La grandeza del cristianismo es que venera a un hombre débil, escarnecido, perseguido, torturado, que se negó a lapidar a la mujer adúltera, que alabó al samaritano herético y que no tenía seguridad en la misericordia del Cielo”. En boca de Adam, alter ego de Amin Maalouf en la novela.

Amin Maalouf. “Los desorientados”. Alianza editorial. Madrid 2012. (Leyendo en e book en el 78 %. Justo antes de comenzar el Duodécimo día.)

lunes, 24 de diciembre de 2012

Navidad 2012


Navidad 2012

 Una buena amiga madrileña, ya entrada en años y casada con un marido de los de antes, me decía, en la navidad de 2009, que ella, siguiendo viejas consignas publicitarias, iba a poner dos pobres en su mesa en Navidad: su hija y su yerno, ambos en el paro y pagando la hipoteca de 40 años por su piso. “Mira Javier, añadió. Una madre es una madre y, aunque este año tampoco me ha tocado la lotería, viendo cómo andan de dinero, incluso les he dado la mitad de mi extra de Navidad”.

Esta Navidad de 2012, Clara, por llamarla así, no podrá hacer eso por sus hijos. Tenía unas “preferentes” en Bankia y sus ahorros tintinean en una bolsa igual de grande pero con menos monedas dentro. Aunque organizará, con sus ahorros, una cena de navidad con los suyos.

La navidad representa momentos de sensaciones fuertes. No siempre, ni para todos, momentos agradables. Para no pocos, la Navidad es el periodo de la falsedad por excelencia, un periodo de hipocresía en el que olvidamos nuestras desavenencias y  rencillas, y escamoteamos nuestros sentimientos más profundos siendo buenos o, aparentando ser buenos, sencillamente porque toca, porque es navidad. Lo que hace que no pocos deseen que la navidad pase cuanto antes. Porque se recuerda la infancia y, cuando uno, como yo, ha llegado ya a la edad de la verdad, no puede no ver que, para muchos, la infancia (y la primera escuela) ha sido un momento infeliz, a veces el más infeliz, de su vida. Y la navidad vuelve los ojos a la infancia. Quisiera, y deseo fervientente, que este no sea el caso de quien se asome hoy a este blog.

Eguberri On. Feliz Navidad. Bon Nadal. Joyeux Noël. Merry Christmas

martes, 18 de diciembre de 2012

Final de la vida: conclusiones Informe Sicard


El semanario católico francés « LaVie » publica este martes 18 de diciembre, íntegramente, las conclusiones del Informe de la Comisión Sicard sobre el fin de la vida que, esta misma mañana han entregado al Presidente de la República, quien encargó en junio pasado al profesor Didier Sicard su elaboración.
(Abajo una postdata en castellano, añadida a las 11 de la noche)

Conclusiones del Informe Sicard:

"Tous les échanges avec les personnes rencontrées, les nombreux témoignages, les déplacements dans la France entière et à l’étranger, les rencontres, les auditions, mettent au jour une réelle inquiétude sur les conditions préoccupantes, trop souvent occultées, de la fin de vie en France et l’impasse des réponses posturales.

La commission rappelle deux observations centrales :

  • l’application insuffisante depuis 13 ans de la loi visant à garantir l’accès aux soins palliatifs, depuis 10 ans de la loi relative aux droits des malades (loi Kouchner), et l’enfin depuis 7 ans de la loi Leonetti.
  • le caractère particulièrement dramatique des inégalités au moment de la fin de vie.

Après ses recommandations largement développées, la commission souligne avec force :

  • avant tout, l’impératif du respect de la parole du malade et de son autonomie.
  • le développement absolument nécessaire d’une culture palliative et l’abolition de la frontière entre soin curatif et soin palliatif.
  • l’impératif de décisions collégiales.
  • l’exigence d’appliquer résolument les lois actuelles plutôt que d’en imaginer sans cesse de nouvelles.
  • l’utopie de résoudre par une loi la grande complexité des situations de fin de vie. (*)
  • le danger de franchir la barrière d’un interdit.

Si le législateur prenait la responsabilité d’une dépénalisation d’une assistance au suicide, deux points majeurs doivent être ici affirmés avec netteté :

  • la garantie stricte de la liberté de choix en témoignant de l’autonomie de la personne.
  • l’impératif d’impliquer au premier chef la responsabilité de l’Etat et la responsabilité de la médecine.

De même, si le législateur prenait la responsabilité d’une dépénalisation de l’euthanasie, la commission entend mettre en garde sur l’importance symbolique du changement de cet interdit car :

  • l’euthanasie engage profondément l’idée qu’une société se fait du rôle et des valeurs de la médecine.
  • tout déplacement d’un interdit crée nécessairement de nouvelles situations limites, suscitant une demande indéfinie de nouvelles lois.
  • toute médecine comporte sa part d’action aux confins de la vie sans qu’il soit nécessaire de légiférer à tout coup.

La commission souhaite remercier le Président de la République d’avoir ouvert un tel espace de réflexion, dont on pressent l’importance pour l’avenir.

La commission entend à l’issue de son travail souligner qu’il serait illusoire de penser que l’avenir de l’humanité se résume à l’affirmation sans limite d’une liberté individuelle, en oubliant que la personne humaine ne vit et ne s’invente que reliée à autrui et dépendante d’autrui. Un véritable accompagnement de fin de vie ne prend son sens que dans le cadre d’une société solidaire qui ne se substitue pas à la personne mais lui témoigne écoute et respect au terme de son existence.

(*) "Ne légiférez qu’en tremblant, ou bien, Entre deux solutions, préférez toujours celle qui exige le moins de droit et laisse le plus aux mœurs ou à la morale." CARBONNIER, Jean. Flexible droit, Librairie Générale de Droit et de Jurisprudence, EJA, Paris, 1998."

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P. D. a las 23 horas.

Haciendo zapping esta noche caigo en un programa en directo de la televisión francesa “Publiquc Senat”. Una entrevistadora y cuatro personas. Entre ellas Didier Sicard el Senador Leoneti, propulsor de una ley anterior (de 2005) sobre el mismo tema. He llegado avanzado el debate. Traslado algunas ideas que he retenido.

(Sicard a preguntas de la entrevistadora): Lo fundamental de nuestro Informe es respetar la voluntad del paciente. Añade que no sabe como actuará cuando le toque enfrentarse a su muerte. Pero que quisiera que el medido le escuchara y respetara.

(Sicard). Ninguna ley, sea la que sea, resolverá todos casos.

Sicard y Leoneti: Es preciso introducir mas allá de la búsqueda del éxito curativo la noción de “acompañar al paciente”, preocuparse de su psique, no solamente de la dimensión física. Que llegado el caso el médico y el paciente puedan hablar de la muerte.

Leonetti manifiesta su acuerdo con la evolución que aporta el informe Sicard al que el presentó (y se aprobó) el año 2005.
 

Me pregunto cuándo veremos un programa así entre nosotros.

domingo, 16 de diciembre de 2012

El juramento de Urkullu y el milagro de Chávez


El juramento de Urkullu y el milagro de Chávez

(Sobre este tema, pero mucho más recortado publiqué un artículo en "El Diario Vasco" del sábado pasado 15 de diciembre de 2012. Consultable previo pago)
 

Todos hemos visto al comienzo de esta semana a Hugo Chávez besar un crucifijo mientras comunicaba que debía someterse a otra intervención quirúrgica. Informaba el diario Clarín de Venezuela que, conmovidos, sus seguidores salieron a las calles para orar por la salud del presidente.

La noche de su intervención quirúrgica (la del martes pasado, día 11 de diciembre) el Gobierno venezolano ratificaba su "lealtad inquebrantable" a Chávez y hacía un llamamiento "al pueblo de Venezuela a permanecer unido en oración y a seguir transmitiendo al comandante Chávez su más puro sentimiento de amor".

El viernes pasado, día 14, leía en DV que el ministro de exteriores de Venezuela había declarado que "nos impresiona ver a los pueblos musulmanes, a los indígenas, americanos rezando en su lengua, nos impresiona ver al presidente de Uruguay, que no cree en ninguna religión, convocando una misa. Todo eso se llama amor, se llama revolución del amor, que no es otra cosa que el socialismo hecho humanidad", ha considerado. "¡Qué gigantescas cosas hace Chávez! No nos queda ninguna duda de que estamos viviendo un milagro en el siglo XXI, el milagro de Chávez ", ha valorado.

La misma noche de la operación a Chávez, haciendo zapping televisivo me entero que el Congreso de los Diputados inauguraba su cuenta de Twitter. Lo escucho en Intereconomía donde dan cuenta de la noticia con la “ecuanimidad” que se les reconoce. Para ajustar mi información desde otro medio, con diferente “ecuanimidad”, leo en el digital de “El País” que en el Twitter del Congreso “se trata de ofrecer información “institucional” de la actividad de la Cámara Baja, pero en absoluto dará cuenta de conflictos o rencillas políticas. Para dar la bienvenida, el presidente del Congreso ha felicitado la Navidad en castellano, euskera, catalán y gallego. El motivo navideño es una imagen clásica de una Virgen, es decir, una felicitación absolutamente religiosa y confesional, contra la que ya se han producido críticas en la propia red social. La imagen elegida por el presidente del Congreso (…) ha levantado cierta polvareda entre ciudadanos anónimos y en algunos diputados y portavoces”.

Y tanto, pues el portavoz de ICV, Joan Coscubiela ha declarado que las imágenes "religiosas" deben guardarse para "momentos de intimidad personal". José Luis Centella (IU), por su parte afirmó que no le parece un buen comienzo de Twitter empezar con “esa imagen peligrosa”. (Es la primera vez en mi vida que leo que una imagen con la Virgen sea peligrosa). En fin, el responsable de Estudios de la ejecutiva federal del PSOE, Rafael Simancas sostiene que “el ciudadano Posada puede felicitar la Navidad como estime pero el presidente del Congreso debe respetar la aconfesionalidad del Estado”.

En el punto 7 del programa electoral de EH Bildu de octubre pasado podíamos leer que proponían “la eliminación de todo tipo de simbología religiosa en actos oficiales y espacios de titularidad pública”. Luego supongo que, si importan a Euskadi la revolución bolivariana, no lo harán con un crucifijo en la mano y pidiendo a los vascos que nos unamos en oración si algunos de sus dirigentes (el próximo lehendakari, por ejemplo) padeciera (Dios no lo quiera), una enfermedad grave.

Ciertamente, en estas cuestiones no es fácil deslindar las convicciones personales de la dimensión institucional del cargo, así como del contexto político-religioso del momento concreto. Tierno Galván, agnóstico confeso, juró su cargo de alcalde de Madrid ante un crucifijo. Algunos se lo reprocharon y tuvo que explicar posteriormente su decisión. Urkullu en su juramento como lehendakari eliminó la expresión “ante Dios humillado”, en realidad expresión de un Dios Omnipotente, más del Antiguo que del Nuevo Testamento. Utilizó la formula de “humilde ante Dios y la sociedad”…Juró sobre el Estatuto de Gernika y el Fuero Viejo de Bizkaia y no sobre la Biblia, pues es (debe ser) el Lehendakari de todos los vascos. Pero no veo porqué no pueda haber en su juramento una referencia a sus personales convicciones religiosas. Lo que hizo al jurar ante Dios. Sin necesidad de besar un crucifijo ni pedirnos a los vascos que salgamos a las plazas de Euskadi a rezar por el buen éxito de su gestión. A Euskadi la revolución cristiano - socialomarxista – bolivariana, le cae lejos. 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Opulencia y decrecimiento


Opulencia y decrecimiento

 
En este texto resumo dos artículos que publiqué en El Diario Vasco el 08/10/10 y 08/12/12

El término de decrecimiento no resulta atrayente. Menos aun provoca entusiasmo. Mas bien suscita, si no el rechazo, sí una actitud de prevención, de duda y, a lo mejor, de ligera expectación. Así como crecer connota una valencia positiva, decrecer la connota negativa. Crecer supone ir de menos a más y decrecer de más a menos. Pero debajo del término “decrecimiento” (“degrowth”, “dehazkunde”, “decroissance”) hay una idea que exige atención. Mucha atención.

El decrecimiento en una corriente de pensamiento, sustentada por algunos intelectuales y militantes que estiman que la deriva climática, el incontrolado poder del mundo financiero y el desenfrenado consumo (incluso el consumo como signo y terapia para la crisis), exigen un cambio radical de paradigma social que suponga poner en tela de juicio lo que consideran como el fetichismo del crecimiento por el crecimiento, o la ciega ecuación de que a más crecimiento hay más riqueza, y que más riqueza conlleve a menos paro y más bienestar para todos. Todo ello bajo el principio de que el progreso tecno-científico es infinito, que cada día vamos a ver más innovaciones que, simplemente por innovadoras, serán beneficiosas para la humanidad. Lo que está por demostrar.

En el último capítulo del libro, en francés, “El Decrecimiento: 10 cuestiones para comprender y debatir” Denis Bayo y otros (La Decouverte, París 2010), avanzan varios temas a discutir en un Congreso universitario en Barcelona. Traslado estos: “la semana de tres días, una moratoria para las megaestructuras, reducir la publicidad, limitar el uso de los recursos naturales (petróleo supongo), reutilización de las casas vacías, un salario mínimo para todos y un límite al salario máximo, reducir el consumo y nuevos estatus para las ONGs y similares”.

Ese Congreso tuvo lugar en marzo de este año 2010 en Barcelona bajo este significativo titulo-lema-objetivo: “Decrecimiento Económico para la Sostenibilidad Ecológica y la Equidad Social”. Fueron tratados los temas arriba mencionados y muchos más, como puede consultarse en Internet en su Declaración final (“Degrowth Declaration Barcelona 2010)

No se trata de estar de acuerdo con todo lo que se dice en esos congresos. Por ejemplo, tengo mil y una dudas en la eliminación de la energía nuclear y su sustitución por las renovables; defiendo que, salvo incapacidad o minusvalía contrastada, el salario debe estar acorde a la calidad y productividad del trabajo; más atención a la mujer sí, pero más aún al niño, revalorizando el papel del padre; más responsabilidad individual y menos delegación y dependencia institucional, etc., etc.

En Euskadi se puede seguir este movimiento en ww.desazkundea.org, desde donde me envían, a veces, sus reflexiones. Traslado aquí algunas que he recibido en diciembre de 2012.

“Cada día somos más quienes pensamos que ante una situación caracterizada por una crisis ecológica, económica, sociopolítica y de cuidados, los movimientos transformadores necesitamos encarar nuevas preguntas, nuevas respuestas y nuevos caminos para la acción. Está permitido pensar de nuevo y, por ello, un creciente número de personas y movimientos están empezando a utilizar el decrecimiento no solo para vivir acorde con sus principios de simplicidad voluntaria, sino también para organizarse, reflexionar y aportar propuestas concretas de cambio colectivo. (…). La suficiencia y el “menos para vivir mejor” son los lemas que el decrecimiento sostenible opone a la resignación del caos capitalista y sus crisis endémicas. En un planeta finito es necesaria la autolimitación para un “buen vivir”… de todo el planeta”. (En “Ecologista”, nº 75).

La historia avanza a trompicones. En parte, gracias a idealistas que han visto más lejos que los demás. A veces se equivocan trágicamente, como los comunistas: 72 años de dictadura en URSS, más de 60 en Corea del Norte, más de 50 en Cuba. Y China, y Vietnam etc., etc. Algunos, en Euskadi, todavía nos inquietan con algo similar. Pero otros idealistas rompen con injusticias centenarias, si no milenarias, y abren el mundo hacia horizontes más humanos. Piénsese en los pioneros que lucharon por la abolición de la esclavitud, el mayor holocausto de la humanidad, a mi juicio; las primeras sufragistas que lucharon por la, aún inconclusa, igualdad de la mujer;  los ecologistas que nos están haciendo ver que el planeta no es como un kleenex de “usar y tirar”; algunos pensadores actuales que nos dicen que la aceleración vital, que Internet está acentuando, puede convertirse en un tsunami que nos sumerja en la anarquía global o en el fascismo mundial.

Sitúo aquí la idea del decrecimiento. Como siempre, al comienzo hay exageraciones, como indiqué en mi artículo hace dos años y que arriba reflejo. Pero, como entonces, pienso que nos incitan a pensar si la salida a la actual crisis no estará en la limitación del consumo, en aprender a vivir con menos y en luchar por un mundo más justo. Donde desterremos la corrupción. La grande y la pequeña.

En todo caso pienso que habría que estar ciego para no darse cuenta que necesitamos un revulsivo radical para salir de la actual crisis, no recaer en otra peor, y poder vislumbrar otro mundo. Con las correcciones que todos aportemos una idea clave creo que está emergiendo: tenemos que controlar el consumo que, en las clases más adineradas, prácticamente ha tocado techo. En mucha gente se busca dinero para que aumenten los números en las cuentas bancarias, en medio de un aburrimiento infinito. También en tiempos de crisis. Hace ya muchas décadas que Galbraith habló de la sociedad de la opulencia. Y a finales de los 30 del siglo pasado, el sociólogo Merton escribía que, en la sociedad americana, la inmensa mayoría, independientemente de su nivel de salarios, estimaban que, en justicia, debieran ganar un 30 % más. 

sábado, 8 de diciembre de 2012

Cuando los hijos no puedan costear a sus padres


Cuando los hijos no puedan costear a sus padres
 

“Con el tiempo, la poca gente joven que viva en Europa y Japón podría decidir dejar su país para no pagar una gran deuda nacional acumulada, y la asistencia sanitaria, y las pensiones de beneficios de sus padres, especialmente dado que serán fácilmente superados en las urnas”.

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Del texto de Emilio Ontiveros y Mauro F. Guillén: “Una nueva época. Los grandes retos del siglo XXI”, leído en la recensión de Andrés Ortega en Babelia de “El País” (08/12/12)

Lohengrin en “La Scala”


Lohengrin en “La Scala
 

Esta tarde del 7 de diciembre, en el descanso entre el segundo y tercer acto de Lohengrin he dicho a mi mujer una solemne tontería: de las operas de Wagner que conozco y he visto en escena (todas las consagradas, excepto “Maestros Cantores”) Lohengrin es la que menos me llena. Estábamos escuchando, en el Cine Príncipe de Donosti, la retransmisión en directo desde la Scala. Pero en el tercer acto, cuando el director de escena ha dejado cantar, sin tirarlos al suelo obligándoles a equilibrios circenses, a Jonas Kaufmann (sobre todo) en Lohengrin y Annette Dash (llamada a última hora, substituyendo a no recuerdo quién) en Elsa, me he dado cuenta de la estupidez de mi juicio. ¡Qué música!. ¡Qué musicalidad en Kaufmann!  Como tantas veces, estos últimos años, a menudo cierro los ojos en las salas de opera (y en las retransmisiones en cine) y escucho la música. Dirigía Barenboin, a quien ya le vi dirigir Lohengrin en la Staatstoper de Berlin hace pocos años. Un valor seguro en Wagner. Entonces me quedé con los dos primeros actos. Hoy con el tercero. Al llegar a casa, veo en Internet, que los aplausos han durado quince minutos. Se los merecían. En la sala de cine, a los cinco minutos ya se había cortado la trasmisión de Milán.

Y todo esto por 16 Euros. (Por cierto, si les gusta Wagner, el 2 de marzo próximo, en los cine SADE, esta vez en el Trueba, en directo, Parsifal. Desde el Met. Tambien 16 Euros. ¡Quién dijo que la cultura era cara!)